ALTERNATIVAS
Patrullas oceánicas: El Gobierno analiza cinco propuestas tras la rescisión con Cardama.
El Presidente de la República, Prof. Yamandú Orsi, aseguró que se buscan "condiciones técnicas y transparencia" en las ofertas, evitando repetir los errores del pasado. España vuelve a aparecer entre las opciones pese al controvertido antecedente.
El Gobierno Nacional confirmó la oferta de cinco nuevas propuestas para la adquisición de dos patrullas oceánicas destinadas a la Armada.
Estas ofertas llegan tras la decisión del Poder Ejecutivo de rescindir el contrato con el astillero español Cardama, cuya gestión fue señalada como uno de los casos más polémicos de contratación estatal en los últimos años.
Durante una rueda de prensa, el Presidente Orsi destacó que el objetivo es seleccionar durante febrero las dos propuestas que más se ajusten a los criterios establecidos por el gobierno. "Condiciones técnicas y transparencia", fueron las palabras clave mencionadas por el mandatario al referirse a los parámetros de evaluación.
Además, enfatizó que "por comprar barato no podemos cometer los errores que de repente se han cometido otras veces", en una clara alusión al caso Cardama.
Una de las novedades del proceso es que España vuelve a figurar entre las alternativas, con varios astilleros presentando propuestas.
Este dato cobra relevancia considerando que Cardama, también español, fue acusado de carecer de experiencia en la construcción de embarcaciones de este tipo, una de las principales críticas realizadas por el oficialismo cuando aún estaba en la oposición: "Es raro comprarle algo a alguien que nunca en la vida lo hizo", declaró Orsi, reforzando la intención de priorizar empresas con trayectoria en proyectos similares.
El proceso de compra de las patrulleras oceánicas ha sido objeto de múltiples controversias desde su inicio en 2010.
Las irregularidades en la contratación, las garantías otorgadas y la ejecución del contrato llevaron a la conformación de una Comisión Investigadora en el Parlamento, que actualmente analiza las presuntas anomalías ocurridas durante la gestión anterior.
La selección de un nuevo proveedor marca un intento por corregir los errores del pasado y avanzar hacia un proceso transparente y técnico. Sin embargo, el fantasma del caso Cardama sigue presente, generando un escrutinio riguroso sobre cada paso que se tome. El Gobierno espera cerrar este capítulo complicado con decisiones estratégicas que garanticen la defensa nacional sin comprometer los recursos públicos.