Tránsito
Informe (UNASEV): se redujo 12,5% las muertes en el tránsito.
El balance correspondiente a los primeros seis meses del año también reflejó una disminución en la cantidad de siniestros y personas lesionadas. Sin embargo, quienes circulan en motocicleta continúan representando el grupo más vulnerable, al concentrar la mitad de las víctimas fatales.
Uruguay cerró el primer semestre de 2026 con una señal alentadora en materia de seguridad vial: entre el 1.º de enero y el 30 de junio murieron 217 personas en siniestros de tránsito, 31 menos que en el mismo período de 2025, cuando se habían registrado 248 fallecimientos.
La reducción, equivalente al 12,5%, surge del Informe Semestral de Siniestralidad Vial presentado por la Unidad Nacional de Seguridad Vial.
El descenso no se limitó a las víctimas fatales.
También bajó la cantidad de siniestros, que pasó de 11.025 a 10.648, una disminución del 3,4%. En la misma línea, las personas lesionadas se redujeron 4,5%: fueron 13.381 en el primer semestre de este año, frente a las 14.011 contabilizadas en igual tramo de 2025.
Dentro de ese universo, los heridos graves también mostraron una caída, aunque más moderada.
El informe registró 1.939 casos entre enero y junio de 2026, frente a los 1.993 del año anterior, lo que supone una baja del 2,7%. Los lesionados leves, en tanto, pasaron de 11.770 a 11.225, con una reducción del 4,6%.
Pese a la mejora general de los indicadores, las motocicletas continúan ocupando el lugar más crítico dentro del mapa de la siniestralidad.
El 64% de las personas lesionadas circulaba en moto al momento del hecho, y ese mismo medio de transporte concentró el 50% de las muertes registradas durante el semestre.
El perfil de los lesionados mantiene además una fuerte presencia de varones y jóvenes.
Según los datos oficiales, casi seis de cada diez personas heridas fueron hombres, mientras que el 45% tenía entre 15 y 29 años. Dentro de esa franja, el grupo de 20 a 24 años representó el 18% del total de lesionados.
El resto de los afectados se distribuyó entre otros modos de desplazamiento: el 21% viajaba en auto o camioneta, el 7% era peatón y el 8% restante circulaba en otros medios de transporte.
La lectura territorial también dejó un reparto casi equilibrado, aunque con mayor peso de las jurisdicciones departamentales, donde se produjo el 55% de las muertes; el 45% restante ocurrió en rutas o zonas de jurisdicción nacional.
La presentación del informe se realizó en el Salón de Actos de Torre Ejecutiva, con la participación de integrantes de la Junta Nacional de Seguridad Vial, conformada por los Subsecretarios de los ministerios de Transporte y Obras Públicas, Interior, Salud Pública y Educación y Cultura.
El balance semestral marca una mejora relevante respecto al año anterior, pero también deja una advertencia persistente: la reducción de fallecidos y lesionados deberá sostenerse con políticas focalizadas, especialmente sobre los motociclistas y los jóvenes, dos grupos que siguen concentrando buena parte del costo humano del tránsito en Uruguay.