Conferencia de prensa
Hemocentro Maldonado: Dr. Jorge Curbelo apuntó a la Directora del Servicio Nacional de Sangre y afirmó que su cese “no fue decisión del Directorio de ASSE”.
El ex Director Técnico del Hemocentro de Maldonado defendió su gestión, negó irregularidades y sostuvo que su salida se originó en decisiones internas del sistema de sangre, con impacto directo en el presupuesto y la operativa.
El Dr. Jorge Curbelo brindó hoy miércoles 29 de abril en la Junta Departamental de Maldonado una extensa conferencia de prensa tras su cese como Director Técnico del Hemocentro Regional, donde cuestionó el origen de la decisión, defendió su gestión durante 17 años y apuntó directamente a la conducción del Servicio Nacional de Sangre.
Desde el comienzo, el médico buscó deslindar responsabilidades del Directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). “Ellos no tomaron ninguna resolución de rebajar el presupuesto. Estoy convencido de que no estaban en conocimiento”, afirmó, al tiempo que remarcó que la situación “se genera desde otro nivel de decisión”.
En ese contexto, Curbelo fue explícito al referirse a la conducción nacional del sistema. “Esto fue una resolución de la unidad ejecutora a la que pertenecemos, de parte de la directora del Servicio Nacional de Sangre, Liria López”, aseguró, marcando que, a su entender, su remoción tuvo origen en ese ámbito.
Incluso fue más allá al señalar: “Todo esto parte desde el Servicio Nacional de Sangre. Es un problema interno que no se quiso resolver en instancias de diálogo”, y agregó: “Hace más de un año que estamos pidiendo reuniones para coordinar y nunca fue posible”.
El exjerarca también cuestionó el proceso que derivó en su salida. “No entiendo por qué no se me llamó, por qué no se me dio la oportunidad de explicar nada. No tuve instancia de diálogo con quienes tomaron la decisión”, sostuvo.
En relación al trasfondo, dejó planteada una hipótesis sensible: “Espero que esto no sea para debilitar algo público que funciona bien. Sería muy grave que se intentara cerrar o limitar esta fortaleza”.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue el recorte presupuestal. “Se planteó una reducción muy importante del gasto, cercana al 50%, que impacta directamente en la producción y en la capacidad de respuesta”, explicó.
Remarcó: “Yo no pedí más recursos, pedí mantener lo que teníamos”.
Sobre las consecuencias concretas, advirtió: “El Hemobus, que salía todos los días, ahora pasaría a salir una o dos veces por semana. Eso significa menos donantes, menos sangre y menos respuesta para el sistema”.
Curbelo defendió el modelo de gestión del Hemocentro y destacó su impacto económico. “Generamos entre 700 mil y un millón de dólares al año por intercambio. No creo que haya otra institución pública que genere ese volumen”, afirmó.
En ese sentido, explicó el criterio aplicado: “La sangre es un bien público. Nunca le pregunté a nadie si era de una mutualista o del sistema público. Se responde a quien lo necesita”.
Consultado sobre observaciones administrativas, reconoció desajustes, pero los justificó en la operativa. “Si hay cosas que no se ajustaron estrictamente a los procedimientos, lo asumo. Pero también digo que sin eso no hubiéramos podido sostener el funcionamiento”.
Uno de los puntos más cuestionados fue el uso de horas suplentes. Curbelo explicó: “No teníamos refuerzos técnicos. Nos sacaron el plan escuela y no nos nombraron personal. La única forma de sostener jornadas era con horas suplentes”.
Sobre la estructura funcional, agregó: “Tenemos 88 funcionarios, de los cuales 53 son tercerizados. ¿Se puede sostener todo con 35 funcionarios propios? Eso no depende de mí”.
También respondió a situaciones puntuales que tomaron estado público. Sobre la contratación de una maquilladora, indicó: “Se buscó mejorar la imagen institucional. Queríamos dar una imagen profesional, como cualquier institución moderna”.
En cuanto a versiones sobre vínculos irregulares, fue categórico: “No hubo ninguna contratación indebida”.
Y aclaró específicamente: “En el caso que se menciona, se trató de una pasantía de 13 días, sin remuneración. Era la hija del ex Canciller de la República Francisco Bustillo, pero no tuvo vínculo laboral ni cobró sueldo”.
Respecto al manejo de recursos, rechazó cualquier sospecha. “No soy ordenador del gasto, no manejo dinero. Ni del Hemocentro ni de la Fundación. Todo está documentado”, afirmó.
También cuestionó la difusión de informes internos. “Se están manejando documentos sin firma, con una intencionalidad clara de desprestigiar. Eso duele y no lo voy a permitir”, sostuvo.
Sobre auditorías, fue enfático: “Que vengan todos los auditores que quieran. No tenemos nada que ocultar. Ya fuimos auditados en 2022 y salió todo correcto”.
Uno de los momentos más personales se dio al referirse a su salida. “El Hemocentro es como un quinto hijo. Me duele en el alma lo que está pasando”, expresó.
Además, insistió en que su gestión fue transparente. “Yo no me llevé nada para mi casa. Todo lo que se hizo está a la vista”, afirmó.
Finalmente, volvió a centrar el foco en el origen de la decisión. “Estoy convencido de que el Directorio no tomó esta medida. Esto viene desde la estructura del Servicio Nacional de Sangre”, reiteró, apuntando nuevamente a la conducción encabezada por Liria López.
El caso del Hemocentro de Maldonado se consolida como uno de los focos de mayor tensión en el sistema de salud pública.
Mientras ASSE avanza con auditorías y evaluaciones internas, las declaraciones del Dr. Curbelo instalan un fuerte cuestionamiento sobre la toma de decisiones dentro del Servicio Nacional de Sangre y abren un debate sobre el futuro de uno de los modelos más relevantes en la medicina transfusional del país.