CONFLICTO

Sindicato de ANCAP: paraliza actividades y advierte por posibles problemas en el suministro de combustibles y supergás.

La Federación ANCAP sostiene que la dotación actual de trabajadores en La Tablada es insuficiente para garantizar la operativa normal. El gobierno sigue de cerca la situación ante una eventual suba de combustibles.

La Federación ANCAP (FANCAP) resolvió profundizar el conflicto que mantiene con las autoridades de la empresa estatal y anunció un paro general de 24 horas que comenzará este viernes a las 14.00 horas.

A la medida se sumará un recorte de horas extras durante toda la próxima semana, una decisión que podría afectar la distribución de combustibles y gas licuado en distintos puntos del país.

El reclamo sindical se concentra en la planta de La Tablada, principal centro de distribución de combustibles del Uruguay. Según FANCAP, la cantidad de trabajadores disponibles resulta insuficiente para mantener una operativa segura y eficiente, por lo que exigen el ingreso urgente de nuevo personal y modificaciones en la organización del trabajo.

El presidente del gremio, Salvador Sprovieri, afirmó que las negociaciones mantenidas con las autoridades de ANCAP no registraron avances significativos y cuestionó duramente la respuesta recibida por parte de la empresa. El dirigente sostuvo que la última propuesta presentada por el sindicato no obtuvo una respuesta satisfactoria y adelantó que una asamblea prevista para este viernes podría derivar en nuevas medidas de lucha.

La preocupación principal radica en las consecuencias que el conflicto podría tener sobre el abastecimiento energético. Desde FANCAP señalaron que tanto el traslado de gas licuado hacia las plantas envasadoras como el suministro de gas a granel podrían verse afectados por las medidas adoptadas. En ese escenario, la prioridad operativa se concentraría en garantizar el despacho de combustibles líquidos, dejando otras áreas con menor capacidad de respuesta.

La situación se produce en un momento particularmente sensible para el mercado. Mientras la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA) recomendó una rebaja del 2,34% en el precio del supergás para junio, persisten las expectativas sobre una eventual actualización de los combustibles a partir del próximo 1° de junio. Esa incertidumbre ha impulsado una fuerte demanda en los últimos días.

De acuerdo con datos proporcionados por el sindicato, la planta de La Tablada despacha habitualmente unos ocho millones de litros diarios de combustibles. Sin embargo, durante las jornadas del lunes y martes el volumen alcanzó los diez millones de litros por día, lo que representa un incremento cercano al 25% respecto a los niveles habituales.

Para FANCAP, este aumento responde a una estrategia de las estaciones de servicio que buscan abastecerse antes de una eventual suba de precios. El planteo surge luego de que representantes del sector estacionero recomendaran públicamente a los consumidores adelantar la carga de combustible ante el riesgo de faltantes.

El intercambio de posiciones refleja la creciente tensión dentro de toda la cadena de abastecimiento. Mientras los distribuidores alertan sobre posibles problemas de suministro, el sindicato entiende que la compra anticipada genera una presión adicional sobre una operativa que ya enfrenta dificultades debido a la falta de personal.

Con este escenario, el gobierno deberá resolver en los próximos días la política de precios de los combustibles mientras enfrenta un conflicto sindical que amenaza con impactar directamente en el abastecimiento nacional. La evolución de las negociaciones y las decisiones que adopte la asamblea de trabajadores serán determinantes para evitar una profundización de las dificultades en el suministro energético.