CULTURA Y PATRIMONIO

Día Nacional del Libro: celebración que nació con Artigas y sigue construyendo ciudadanía.

La conmemoración de hoy, martes 26 de mayo, recuerda la creación de la primera biblioteca pública del territorio oriental en el año 1816; iniciativa impulsada por Dámaso Antonio Larrañaga y respaldada por José Gervasio Artigas, que marcó un hito en el acceso al conocimiento y la formación de la sociedad uruguaya.

Mucho antes de la consolidación de nuestro Estado, la educación y la difusión del saber ya ocupaban un lugar central en el proyecto de desarrollo de la Provincia Oriental.

El 26 de mayo de 1816 quedó grabado en la historia nacional con la apertura de la primera Biblioteca Pública de Montevideo, considerada el origen de la actual Biblioteca Nacional de Uruguay.

La institución comenzó a funcionar en dependencias ubicadas en los altos del antiguo Fuerte de Montevideo, en la zona donde hoy se encuentra la Plaza Zabala.

Su creación fue promovida por el Presbítero Dámaso Antonio Larrañaga, quien además aportó parte de su colección personal para conformar un acervo inicial que rondaba los 5.000 volúmenes.

La propuesta encontró un decidido aval en José Gervasio Artigas, convencido de que la instrucción pública era una herramienta indispensable para el progreso colectivo.

Apenas cuatro días después de la inauguración de la biblioteca, el Prócer adoptó como divisa la histórica expresión: “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”, una frase que continúa identificando el vínculo entre educación, libertad y construcción ciudadana.

Más de un siglo después, en el año 1940, Uruguay institucionalizó oficialmente el Día Nacional del Libro para recordar aquel acontecimiento fundacional.

A diferencia de otros países que centran sus celebraciones en el Día Internacional del Libro del 23 de abril, la fecha uruguaya está directamente vinculada a un episodio clave de su propia historia cultural.

La jornada invita a reflexionar sobre el valor de la lectura como instrumento de crecimiento personal, desarrollo intelectual y fortalecimiento democrático.

También destaca la importancia de las bibliotecas, los centros educativos, las editoriales y los espacios de difusión cultural que contribuyen a preservar y transmitir el patrimonio documental del país.

En la actualidad, la Biblioteca Nacional custodia cientos de miles de libros, publicaciones periódicas, mapas, fotografías, manuscritos y archivos históricos que integran una parte esencial de la memoria colectiva.

Paralelamente, nuevas herramientas tecnológicas amplían el acceso a la lectura, permitiendo que el legado bibliográfico llegue a más personas dentro y fuera del territorio nacional.

Centros CAIF, Escuelas, liceos, universidades, bibliotecas y organizaciones culturales -entre otros- desarrollan cada año actividades especiales para esta fecha, reafirmando la vigencia de una iniciativa nacida hace más de dos siglos y que mantiene plena actualidad en una sociedad cada vez más vinculada al conocimiento, la información y la educación permanente.

Así, el Día Nacional del Libro trasciende la mera evocación histórica para transformarse en una celebración de la cultura, la formación y el pensamiento crítico, valores que continúan siendo pilares fundamentales para el desarrollo de nuestra República Oriental del Uruguay.

Imagen: Cadena del Mar