SEGURIDAD PÚBLICA
Alerta Amber (Uruguay): ¿en que consiste el sistema para localizar menores ausentes?
El próximo 15 de julio, el Gobierno Nacional comenzará a aplicar la Alerta Amber; un sistema destinado a fortalecer la búsqueda de niños y adolescentes cuyo paradero se desconoce. El protocolo sólo será activado cuando exista un riesgo concreto para la integridad del menor, tras una evaluación especializada, con intervención de la Fiscalía y autorización judicial.
La Alerta Amber es un sistema de difusión inmediata diseñado para agilizar la localización de niños y adolescentes ausentes, cuando existan elementos que permitan presumir que su vida o integridad física podrían estar comprometidas.
En nuestro país, comenzará a funcionar el próximo miércoles 15 de julio, luego de varios meses de trabajo interinstitucional.
La puesta en funcionamiento del mecanismo es el resultado de la labor desarrollada por el Ministerio del Interior, el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE), la Fiscalía General de Nación y el Poder Judicial, organismos que integraron una comisión encargada de elaborar el protocolo que regulará su aplicación.
Antecedentes del Protocolo.
El sistema nació en Estados Unidos en el año 1996, tras el secuestro y asesinato de Amber Hagerman, una niña de 9 años en Arlington, Texas.
Su nombre rinde homenaje a la menor y, desde entonces, el mecanismo fue adoptado por numerosos países como una herramienta para difundir de forma inmediata la desaparición de niños y adolescentes considerados en situación de alto riesgo, con el objetivo de aumentar las posibilidades de localización durante las primeras horas.
En Uruguay, la activación de la Alerta Amber no será automática ante cada denuncia.
Los casos serán analizado por un equipo especializado, integrado por funcionarios de INTERPOL, investigadores y psicólogos, que evaluará las circunstancias de la desaparición, los antecedentes del caso, el entorno familiar y otros elementos que permitan determinar el nivel de riesgo.
Si ese análisis concluye que corresponde activar el protocolo, Fiscalía solicitará su puesta en marcha por una vía rápida y un Juez de Familia será el encargado de autorizar la activación del sistema.
Una vez cumplido ese procedimiento, comenzará la difusión masiva de la alerta con la fotografía del menor, los datos necesarios para facilitar su identificación y los canales habilitados para que la población pueda aportar información que contribuya a su localización.
La comunicación alcanzará -entre otros- a los medios de comunicación masivos tradicionales, las redes sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp, además de pantallas públicas, puestos de peaje y controles fronterizos, con el propósito de ampliar el alcance de la búsqueda y favorecer una rápida respuesta durante las primeras horas, consideradas determinantes en este tipo de casos.
Imágenes: Cadena del Mar