ALERTA SANITARIA
Vitamina D3 (Uruguay): productos no registrados provocaron internaciones.
El Ministerio de Salud Pública alertó sobre suplementos adquiridos en el exterior tras detectar efectos adversos que requirieron asistencia hospitalaria y exhortó a interrumpir su consumo, además de consultar con un profesional.
Los casos reportados encendieron una señal de atención sobre el uso de colecalciferol, nombre técnico de la vitamina D3, cuando se consume en dosis elevadas, sin indicación médica o a partir de formulaciones cuya concentración y trazabilidad no están controladas en Uruguay.
El Ministerio de Salud Pública confirmó que recibió notificaciones de eventos adversos con necesidad de internación asociados a artículos comprados en el exterior y que no figuran en el registro nacional.
En el mercado uruguayo existen distintas presentaciones de vitamina D3, entre ellas comprimidos de colecalciferol en dosis de 800 a 1.000 UI y también formulaciones de 5.000 UI, utilizadas bajo diferentes indicaciones clínicas.
Estas concentraciones aparecen, por ejemplo, en compras oficiales del sistema público de salud.
También pueden encontrarse presentaciones orales en gotas, cápsulas o soluciones, además de combinaciones con otros nutrientes.
El riesgo no depende simplemente del formato, sino de la cantidad ingerida, la frecuencia, el tiempo de uso y la concentración real del producto.
Por eso, dos envases que mencionen “vitamina D3” pueden contener dosis muy diferentes.
RIESGO DE EXCESO
Una acumulación excesiva de vitamina D puede provocar hipercalcemia, es decir, un aumento anormal del calcio en sangre.
La Cartera advierte que esta alteración puede manifestarse con pérdida de apetito, sed intensa, mayor frecuencia urinaria, náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento, dolor abdominal, cansancio, debilidad muscular, molestias óseas y confusión.
Si el cuadro se mantiene en el tiempo, el exceso de calcio puede comprometer la función renal y llegar a producir daño irreversible. Por ese motivo, el organismo sanitario insiste en evitar la automedicación y en no asumir que un suplemento es inocuo por tratarse de una vitamina.
¿QUÉ REVISAR ANTES DE CONSUMIR?
La recomendación oficial es utilizar únicamente productos registrados y adquiridos en farmacias habilitadas.
También conviene observar con atención la cantidad de unidades internacionales —UI— indicada por comprimido, cápsula o dosis de gotas, ya que las concentraciones pueden variar considerablemente entre una presentación y otra.
La suplementación debe ser definida por un médico, quien determinará si realmente existe necesidad de incorporar vitamina D, qué cantidad corresponde, con qué frecuencia y durante cuánto tiempo.
“Quienes estén consumiendo productos no registrados deben suspenderlos y consultar con un profesional de la salud”, indicaron fuentes médicas a Cadena del Mar.