AVIACIÓN CIVIL
Ricardo “Chango” Figueredo desde El Jagüel: “Dentro de cuatro días no se sabe qué va a pasar”.
El comunicador y piloto, referente en el departamento de Maldonado, planteó desde el propio aeródromo la incertidumbre sobre su continuidad y advirtió por el impacto que tendría un eventual cierre. Nuestro compañero Marcelo Umpierrez, dialogó con referentes del sector.
El aeródromo El Jagüel, en Punta del Este, atraviesa un escenario de incertidumbre, el cual quedó expuesto hoy sábado 25 de abril, cuando autoridades y trabajadores del sector se reunieron para brindar visibilidad a su realidad. Extremo que fue difundido por nuestro compañero -también vinculado al rubro aeronáutico-, Marcelo Umpierrez.
A su vez, el comunicador y piloto Ricardo “Chango” Figueredo Freire, expresó desde el lugar su preocupación por la falta de definiciones sobre el futuro de la terminal aérea.
“Estamos en el Aeroclub de Punta del Este, en el aeropuerto de El Jagüel, que dentro de cuatro días no se sabe qué va a pasar”, afirmó, y reforzó: “Nadie sabe qué va a pasar”.
Figueredo señaló que la ausencia de información oficial impacta de forma directa en la operativa: “Toda la actividad que hay en este aeropuerto —paracaidistas, carteleros, el aeroclub— no se sabe dónde van a operar, porque nadie lo ha dicho”, sostuvo.
En su intervención, también repasó la evolución histórica del aeródromo: “En 1960, PLUNA y la Intendencia de Maldonado inauguraron el aeropuerto internacional. Acá había Aduana, Migración, todos los ricos y famosos venían”, recordó.
Añadió que el cambio de perfil se produjo con la apertura de otra terminal aérea: “En 1998 se inaugura Laguna del Sauce y en 1999 El Jagüel pasa a ser aeropuerto departamental”, indicó.
Sobre la operativa actual, precisó: “Operan aquí aeronaves de hasta 5.700 kilos en condiciones de vuelo visual”.
En cuanto a la infraestructura, agregó: “La pista, que era de 1.500 metros —donde aterrizaban jets—, pasó a ser de 2.500 y pico de metros”.
Asimismo, se refirió a la gestión vigente: “En febrero de 2025, la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica -DINACIA-, a pedido de la administración departamental, le pasa la operativa a la Intendencia de Maldonado. Actualmente es operado por esta”, explicó.
El comunicador incorporó una reflexión personal sobre posibles escenarios: “¿Qué pasa si el aeroclub, por ejemplo, operara en Laguna del Sauce? Pleno verano, los carteleros en Laguna del Sauce… Yo creo que le generarían un problema a Laguna del Sauce”, planteó.
En el tramo final de su alocución, enfatizó el valor estratégico de este tipo de infraestructura: “Hay gente que cree que un aeródromo es una calle donde aterrizan aviones, y no es así. Esto es mucho más que eso, y aparte es estratégico”, expresó.
En paralelo, a través de sus redes sociales, Figueredo Freire había advertido que “a fin de mes se vence la habilitación de lo que en su momento fuera el segundo aeropuerto en importancia del Uruguay”, y señaló que la comunidad aeronáutica se movilizó para “sensibilizar a quienes corresponda sobre la importancia de mantener abierto este aeropuerto”.
En ese marco, durante la jornada, la FUDA —Federación Uruguaya de Aeroclubes— leyó una proclama en las instalaciones del aeródromo, con la presencia de autoridades, trabajadores y representantes del sector.
Desde la institución, se advirtió sobre una situación crítica en la aviación civil, marcada por la pérdida de capacidades operativas también a nivel nacional: menos alumnos, menos pilotos, menos aeronaves y menos aeródromos, junto a un incremento sostenido de costos, burocracia y exigencias.
Asimismo, se planteó que este escenario no sólo limita el desarrollo de la actividad, sino que también pone en riesgo su continuidad, considerando que muchos aeroclubes funcionan a partir del esfuerzo honorario de sus integrantes.
También se mencionaron situaciones similares en otros puntos del país, como Colonia, Artigas, Treinta y Tres y Tacuarembó, y se solicitó al Estado asegurar la continuidad de la operativa de El Jagüel, así como generar instancias efectivas de diálogo.
La convocatoria reunió delegaciones de más de 20 aeroclubes de distintos departamentos -tal cual lo difundió Cadena del Mar a través de Marcelo Umpierrez- junto a instituciones y actores vinculados a la aviación, con el objetivo de visibilizar el impacto que tendría la pérdida de esta infraestructura en la formación de profesionales y en la actividad aeronáutica de todo nuestro Uruguay.