CLÍNICA SELECT

Dr. Fernando Longo: "Si tus padres tienen várices, hay un 90% de probabilidad de desarrollarlas. Levantar las piernas al final del día es clave para mejorar la circulación".

El reconocido especialista en flebología y parte del equipo médico de la Clínica Select en Punta del Este, compartió este jueves valiosas recomendaciones sobre el cuidado de las venas y cómo prevenir complicaciones asociadas a las altas temperaturas y largas jornadas de pie. Durante su participación en "La Mañana en Cadena", abordó temas como la predisposición genética a las várices, el uso de medias de compresión y la importancia de un calzado adecuado para mantener una buena salud vascular.

La entrevista comenzó con una reflexión sobre la temporada estival y su impacto en los problemas venosos. Según el Dr. Longo, el calor dilata las venas, lo que genera estancamiento de sangre, cansancio, pesadez e incluso hinchazón en las extremidades inferiores.

Estos síntomas no solo afectan a quienes ya tienen várices visibles, sino también a personas sin signos externos de patologías venosas.

El especialista explicó que las altas temperaturas agravan los síntomas venosos porque dificultan el retorno de la sangre al corazón: "Cuando hace calor, las venas se dilatan, y eso puede generar cansancio, pesadez e incluso calambres nocturnos", señaló.

Además, destacó que actividades laborales que requieren estar muchas horas de pie, como trabajar en edificios, restaurantes o hoteles, aumentan el riesgo de desarrollar problemas venosos.

"Los mozos, mucamas y trabajadores de atención al público suelen sentir alivio cuando finalmente se sientan después de un largo día. Esto no es casualidad; es un síntoma claro de insuficiencia venosa", afirmó.

Sobre el uso de medias de compresión, el Dr. Longo fue enfático: "No recomiendo su uso durante el verano, salvo en casos específicos, como pacientes con alto riesgo de trombosis venosa profunda". Explicó que estas medias son ideales para personas con insuficiencia venosa global, pero para aquellos con síntomas leves o sin enfermedad visible, opciones más ligeras, como medias tres cuartos o siete octavos, pueden ser suficientes.

El Dr. Longo destacó que las várices tienen una fuerte componente genética: "Si tus padres tienen várices, tienes un 90% de probabilidad de desarrollarlas. Sin embargo, los hábitos diarios también influyen. Evitar el sobrepeso, reducir el consumo de anticonceptivos orales y tratar el estreñimiento crónico son medidas preventivas clave", explicó.

El médico ofreció varias sugerencias para mejorar la circulación venosa:

Elevación de piernas: "Después de un día agotador, levantar las piernas por encima del nivel del corazón ayuda al retorno venoso. Colocar tacos de 15-20 cm bajo las patas de la cama puede ser útil, pero eviten usar almohadas debajo del colchón, ya que se aplastan y pierden efectividad", sugirió.

Calzado adecuado: "Los tacos altos deben tener un máximo de 4 cm. Un taco muy alto altera la biomecánica del pie, impidiendo que la planta actúe como un fuelle natural que estimula la circulación. El calzado debe ser flexible y cómodo, preferiblemente con plantillas diseñadas para apoyar correctamente el arco del pie". expuso.

Masajes: "Tratar la patología de base es fundamental. Los masajes pueden aliviar temporalmente la incomodidad, pero no curan ni previenen las várices", advirtió.

Para cerrar, el Dr. Longo reiteró la importancia de adoptar hábitos saludables desde temprana edad. "Mientras más te cuides, menos probabilidades tendrás de desarrollar várices", concluyó.

Para conocer mas sobre el tema escuche el siguiente audio informativo: