escándalo internacional

Caso Minetti-Cipriani (Maldonado): Familia que intentó adoptar al niño uruguayo dijo a Cadena del Mar que "INAU avisó por teléfono que había sido llevado por extranjeros; nos ofrecieron otro".

Según relató nuestro compañero Marcelo Umpierrez, la investigación periodística italiana que tomó estado público en las últimos días, expone posibles contradicciones entre lo que surge de los expedientes oficiales uruguayos y los testimonios recogidos en Maldonado. Mientras en algunos documentos se argumentaba que el menor padecía espina bífida, lo que le imposibilitaba movilizarse, no lograba ser adoptado, apareció una familia local que asegura haber iniciado y avanzado durante más de un año en el proceso para integrarlo a su hogar.

El caso del niño uruguayo adoptado por una familia italiana de alto perfil internacional continúa generando repercusiones y abre nuevos cuestionamientos sobre los procedimientos del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y diversos organismos nacionales e internacionales.

El menor, conocido en Uruguay como Facundo, fue institucionalizado desde bebé en el INAU debido a la compleja situación personal de su madre biológica; según relatan fuentes consultadas por nuestro medio de comunicación.

Años después, terminó siendo adoptado por una familia italiana vinculada a círculos empresariales y políticos:  Nicole Minetti y Giuseppe Cipriani. La precitada con antecedentes judiciales en Italia vinculados a "causas por facilitación de prostitución de menores en el entorno del ex mandatario Silvio Berlusconi".

Este punto fue clave para que medios europeos iniciaran una investigación, detectando posibles inconsistencias en el proceso de adopción.

Según los registros, uno de los argumentos centrales para autorizar la filiación fue que el menor no encontraba familia en Uruguay y requería cuidados especiales.

En esa línea, en el expediente del INAU al que tuvo acceso el periodista Rodrigo Silva, figura el testimonio de una funcionaria que participó del proceso y que habría señalado que el niño, debido a su condición de salud, no era adoptado y “nadie lo quería”, incluso manifestando que "sufría al ver cómo otros niños sí lograban integrarse a familias".

Este argumento fue utilizado como parte del fundamento para habilitar su adopción en el Uruguay.

Al entramado local se suma otro elemento que genera interrogantes: la vinculación de la abogada Mercedes Nieto y su esposo, quien representó aspectos del caso y que fallecieron calcinados el 15 de junio de 2024 en un incendio en Garzón.

El nombre de la fallecida letrada aparece en documentos relacionados con el niño y su madre biológica, lo que agrega una línea adicional de análisis.

El testimonio de la familia de Pan de Azúcar

Julio Cuadrado y su esposa, residentes de Zona Oeste, relataron en una entrevista exclusiva con el periodista Marcelo Umpierrez, que mantuvieron un vínculo directo y sostenido con el niño en el marco de un proceso de preadopción.

De acuerdo a su testimonio, adelantado ayer miércoles 29 de abril por Cadena del Mar, comenzaron los trámites en 2019 y cumplieron con todos los requisitos exigidos por el INAU: certificados de antecedentes judiciales, evaluaciones psicológicas, entrevistas y viajes a Montevideo. Incluso, aseguran haber obtenido resultados altamente favorables.

Durante ese período, el niño convivía con ellos gran parte del día e incluso compartió fechas significativas como cumpleaños y celebraciones familiares.

Fuimos a Montevideo por ese niño, con nombre y apellido. No era por otro”, afirmó Cuadrado en Cadena del Mar

La familia también sostuvo que realizó inversiones en su vivienda para recibir al menor y que todo el núcleo familiar estaba preparado para su llegada definitiva.

La interrupción del proceso

El punto de quiebre, según relatan, llegó de forma inesperada. Tras completar las instancias, dejaron de recibir respuestas del INAU.

Luego de insistir, obtuvieron una comunicación telefónica en la que se les informó "que el niño ya había sido dado en adopción a una familia extranjera".

Nos dijeron: ‘ya fue adoptado, tenemos otro si quieren’. Eso fue lo que más dolió”, expresó el hombre visiblemente emocionado.

Aseguran que nunca fue notificada formalmente ni participó de una instancia final que explicara la decisión que los golpeó profundamente.

Cuestionamientos y posibles irregularidades

El testimonio introduce un elemento clave: la existencia de un núcleo familiar uruguayo que no solo manifestó interés, sino que avanzó significativamente en el proceso de adopción.

Esto contrasta con lo planteado en la documentación extranjera, que "fue base para la obtención de un indulto por causas criminales en Europa, donde se señalaba la falta de interés por el menor".

Además, los vecinos de Pan de Azúcar cuestionaron el trato recibido y la falta de transparencia: “No estábamos eligiendo un objeto. Era un niño. Y lo hicimos con todo el amor”.

También se puso en duda la equidad del sistema estatal:

A nosotros nos pidieron de todo. Viajamos, presentamos papeles. Y de un día para el otro, se lo dieron a una familia extranjera”.

Repercusiones

El caso ya comenzó a generar movimientos a nivel institucional, Fiscal, de INTERPOL, parlamentario, etc.

Según informó Cadena del Mar, el INAU inició una revisión administrativa del proceso, mientras que desde el ámbito político se solicitaron informes para esclarecer lo ocurrido.

La situación también se enmarca en una investigación internacional más amplia que analiza cómo se concretó la adopción y si se cumplieron los protocolos correspondientes. Asi como detalles sobre la pareja de abogados que aparecieron muertos y los registros migratorios de los extranjeros aquí nombrados, así como de su círculo más cercano.

Un caso que abre interrogantes

Más allá de las derivaciones jurisdiccionales o administrativas, el caso deja planteadas preguntas de fondo:

¿Se respetaron los criterios de prioridad para adopciones?

¿Hubo igualdad de condiciones entre familias locales y extranjeras?

¿Por qué no se contempló a una familia que ya tenía vínculo con el niño?

Mientras tanto, el menor —hoy de unos 9 años— permanece en el centro de una historia compleja, donde lo administrativo, lo judicial, lo político, lo empresarial y lo humano se entrelazan de forma crítica.

Para conocer mas sobre el tema escuche el siguiente audio informativo:

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