OPOSICIÓN
Rendición de Cuentas: Coalición Republicana no votará el proyecto en general.
Legisladores del Partido Nacional, Partido Colorado y Partido Independiente anunciaron una postura común contra la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo, aunque participarán del tratamiento artículo por artículo y presentarán modificaciones. La decisión deja al Frente Amplio obligado a negociar apoyos adicionales en Diputados, con Cabildo Abierto en un lugar clave para el desenlace parlamentario.
La Rendición de Cuentas ingresó en una etapa decisiva con una definición fuerte de la Coalición Republicana: legisladores del Partido Nacional, Partido Colorado y Partido Independiente resolvieron no acompañar el proyecto en general, marcando distancia con la propuesta presupuestal presentada por el gobierno.
La posición fue comunicada en el Parlamento y no implica abandonar la discusión. Por el contrario, los partidos opositores adelantaron que participarán del análisis artículo por artículo, impulsarán cambios y buscarán incidir en los contenidos del texto durante el trámite legislativo.
DISCUSIÓN ARTÍCULO POR ARTÍCULO
La estrategia opositora combina rechazo político al marco general de la iniciativa con disposición a negociar aspectos concretos. En ese terreno se concentrará buena parte del debate, especialmente en los capítulos vinculados a prioridades presupuestales, reasignación de recursos y eventuales modificaciones promovidas desde las bancadas.
La Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de Diputados comenzó el tratamiento del proyecto con la comparecencia del equipo económico, encabezado por el Ministro Ec.Gabriel Oddone. Desde la oposición surgieron críticas a las proyecciones oficiales y a la consistencia del plan económico que sostiene la Rendición.
EL PAPEL DE CABILDO ABIERTO
La decisión de los partidos de la Coalición Republicana aumenta la presión sobre el oficialismo, que deberá asegurar los votos necesarios para aprobar la iniciativa en la Cámara de Representantes. En ese escenario, Cabildo Abierto vuelve a quedar ubicado en una posición determinante.
El Frente Amplio necesita respaldo fuera de su bancada para sacar adelante el proyecto, mientras Cabildo Abierto ha mostrado una postura crítica hacia la conducción económica y definirá su voto en función de las negociaciones y los contenidos que finalmente queden sobre la mesa.
UN TRÁMITE CON FINAL ABIERTO
El Parlamento dispone de 45 días para analizar la Rendición de Cuentas en Diputados y luego el texto pasará al Senado, donde se abrirá una nueva instancia de discusión. Ese calendario convierte las próximas semanas en un tramo clave para el gobierno, la oposición y los socios eventuales que puedan inclinar la votación.
La definición opositora no clausura la negociación, pero sí eleva el costo político del tratamiento. La Rendición de Cuentas queda ahora sometida a una pulseada parlamentaria donde cada artículo podrá transformarse en una señal de fuerza, concesión o desgaste para el oficialismo.