Pronóstico
Crecen las alertas climáticas: Uruguay se prepara para la llegada de un "Súper Niño".
La Organización Meteorológica Mundial advirtió que el fenómeno se fortalecerá entre julio y setiembre, mientras Inumet ya alertó a las autoridades uruguayas sobre un escenario de lluvias intensas y temperaturas superiores a lo normal.
La preocupación por la evolución del fenómeno climático El Niño volvió a crecer a nivel internacional luego de que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtiera que el evento se intensificará entre los meses de julio y setiembre, aumentando significativamente la probabilidad de fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías prolongadas y lluvias intensas en diferentes regiones del planeta.
En su más reciente informe, la agencia especializada de las Naciones Unidas indicó que el océano Pacífico tropical ya presenta condiciones características de El Niño y que los modelos climáticos muestran una alta probabilidad de que el fenómeno evolucione rápidamente hacia un episodio fuerte, correspondiente al nivel 3 de una escala de cuatro categorías.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, señaló que el fortalecimiento del fenómeno incrementará el riesgo de eventos climáticos extremos tanto sobre los continentes como en los océanos. Entre los principales impactos previstos figuran períodos de sequía en algunas zonas, precipitaciones extraordinarias en otras y olas de calor terrestres y marinas de mayor intensidad.
El Niño es un fenómeno climático natural que se produce por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Ese incremento de temperatura modifica los patrones habituales de circulación atmosférica, alterando los regímenes de lluvias y temperaturas en distintas partes del mundo.
Aunque la advertencia de la OMM no realiza un pronóstico específico para Uruguay, el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) ya presentó un informe ante el Consejo de Intendentes alertando sobre la posible llegada de un "Súper Niño", con el objetivo de que los gobiernos departamentales comiencen a planificar medidas preventivas y de respuesta.
La directora de Inumet, Madeleine Renom, explicó que los efectos más notorios comenzarían a sentirse a partir de setiembre, cuando aumentaría la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal durante el inicio de la primavera. Ese escenario podría favorecer episodios de lluvias intensas, crecidas de cursos de agua e inundaciones en determinadas zonas del país.
Para el trimestre comprendido entre junio, julio y agosto, el organismo mantiene un pronóstico de temperaturas por encima de los valores promedio para la época, mientras que las precipitaciones continuarían dentro de parámetros considerados normales. No obstante, los especialistas recuerdan que durante el invierno la influencia de El Niño suele ser menos marcada, por lo que las próximas actualizaciones permitirán conocer con mayor precisión la evolución del fenómeno.
La expectativa sobre el desarrollo de este episodio también genera preocupación en el sector agropecuario. Si bien las lluvias podrían beneficiar a algunos cultivos y recuperar reservas de agua, un exceso de precipitaciones durante la primavera también podría afectar cosechas, generar dificultades en las tareas de campo y provocar complicaciones en la infraestructura rural.
Las autoridades meteorológicas nacionales e internacionales coinciden en que el seguimiento permanente será fundamental durante las próximas semanas, ya que la evolución del fenómeno definirá el alcance de sus impactos tanto en Uruguay como en el resto de la región.
Imágenes: ilustrativas Cadena de Mar.