incomodidad
Salud femenina: estudio internacional revela que el cansancio pesa más que los calores durante la perimenopausia.
Una investigación conjunta realizada sobre casi 17.500 mujeres demostró una marcada brecha entre las expectativas sociales de esta etapa y la experiencia real de quienes la atraviesan. El relevamiento arrojó que el agotamiento físico y mental se ubica en el centro de los síntomas diarios por encima de las tradicionales oleadas de calor.
Una masiva investigación científica internacional modificó el paradigma tradicional sobre los síntomas más severos y recurrentes que experimentan las mujeres durante la transición hacia el fin de su etapa reproductiva.
El trabajo médico fue liderado por especialistas de la prestigiosa Mayo Clinic en conjunto con la aplicación de salud femenina Flo, logrando relevar los testimonios de 17.494 personas pertenecientes a 158 países.
Los resultados del análisis fueron publicados en la revista oficial de The Menopause Society y expusieron una profunda distancia entre lo que la sociedad imagina sobre este proceso biológico y lo que verdaderamente se padece.
Mientras que el imaginario colectivo asocia este período casi exclusivamente con sofocos y cambios de temperatura corporal, las estadísticas reales demostraron que el impacto diario más complejo está vinculado a la pérdida de energía.
Al respecto, los datos globales revelaron que el 95% de las encuestadas que transitan este ciclo reportó sufrir de agotamiento, mientras que un 93% de las participantes manifestó padecer de fatiga.
Los directores del proyecto especificaron que el agotamiento altera directamente las funciones cognitivas mediante fallas en la memoria y menor concentración, al tiempo que la fatiga se expresa como un severo cansancio físico.
La Doctora Mary Hedges, médica internista de la institución investigadora en Florida, detalló que el estudio pone en evidencia lo poco que todavía se comprende a nivel social y médico sobre este tramo de la vida de las pacientes.
El informe concluyó que la combinación de desajustes hormonales, la falta de un descanso reparador y las presiones de la rutina laboral o de cuidados terminan potenciando un desgaste emocional severo que requiere un nuevo abordaje sanitario.
Imagen ilustrativa Cadena del Mar.