TEMPORADA 2026
Día de San Valentín (14 de Febrero): distintas formas de celebrar el amor.
La jornada dedicada a los afectos se instaló en el calendario social uruguayo como una oportunidad para reivindicar el amor en pareja, la amistad y también el vínculo con uno mismo, en una fecha que combina tradición histórica, influencia cultural y costumbres locales.
Cada año, la conmemoración asociada a San Valentín vuelve a poner en primer plano los vínculos humanos.
Más allá de su dimensión comercial, la fecha tiene raíces que se remontan a la Europa antigua, donde la figura del sacerdote que habría celebrado matrimonios en secreto durante la época del Imperio Romano dio origen a una tradición que, con el paso de los siglos, se vinculó al amor romántico.
En Uruguay, la celebración se consolidó durante el siglo XX, en paralelo con la expansión de prácticas culturales provenientes de Europa y Estados Unidos.
Sin carácter de feriado ni reconocimiento oficial, el Día de San Valentín se afianzó como una referencia simbólica dentro del calendario social.
Costumbres locales y dinámica comercial:
En zonas principalmente turísticas -como las de nuestro departamento de Maldonado-, restaurantes, hoteles y espacios culturales suelen diseñar propuestas especiales: menús temáticos, espectáculos en vivo y promociones orientadas a parejas.
Las florerías, chocolaterías y tiendas de regalos registran un incremento en la demanda, mientras que los mensajes en redes sociales y los pequeños gestos personalizados ganan protagonismo.
No obstante, la jornada no se agota en el plano romántico.
En los últimos años se observa una ampliación del enfoque hacia la celebración de la amistad y de los afectos en sentido amplio.
Reuniones entre amigos, encuentros familiares o actividades compartidas forman parte de una manera más inclusiva de vivir la fecha.
Comparaciones internacionales:
En distintos países, la celebración adopta matices particulares.
En Estados Unidos y gran parte de Europa, el 14 de febrero está fuertemente asociado al intercambio de tarjetas, flores y cenas románticas.
En Japón, por ejemplo, son tradicionalmente las damas quienes obsequian chocolates, mientras que un mes después se celebra el “White Day” (Día Blanco), cuando los hombres devuelven el gesto.
En Brasil, el "Día dos Namorados" se conmemora el 12 de junio, víspera de San Antonio, patrono de los matrimonios.
En otras naciones de América Latina, la fecha se denomina directamente "Día del Amor y la Amistad", ampliando el foco más allá de la pareja.
Estas diferencias culturales muestran cómo una misma raíz histórica puede adaptarse a contextos sociales diversos.
Una fecha que también interpela a quienes están solos:
Para aquellos que no están en pareja, la jornada puede resultar ambivalente.
Sin embargo, especialistas en bienestar emocional consultados por Cadena del Mar, señalan que el amor no se circunscribe exclusivamente a una relación romántica.
El cuidado personal, los proyectos individuales, la amistad sostenida en el tiempo y los lazos familiares o entre seres que "se vuelven queridos con el tiempos", constituyen dimensiones igualmente valiosas; incluyendo a las mascotas.
La celebración puede transformarse, entonces, en una oportunidad para reconocer el propio recorrido, agradecer afectos presentes o fortalecer vínculos significativos. Ya sea compartiendo una cena, organizando un encuentro entre amigos o simplemente dedicando tiempo a uno mismo, la jornada invita a resignificar el concepto de amor.
Así, en Uruguay, el Día de San Valentín se mantiene como una fecha que trasciende estereotipos y abre espacio a distintas realidades: parejas consolidadas, vínculos recientes, amistades entrañables o personas que transitan su camino en solitario.
Todas encuentran, en esta jornada, una ocasión para poner en valor los afectos que dan sentido a la vida cotidiana.