Punta Del este
Sindicato de Enjoy exige diálogo y claridad ante el cambio de propietarios: “Hay una sensación de incertidumbre en los pasillos del hotel”.
En diálogo con Cadena del Mar, Gabriel Vidales, integrante de la directiva del sindicato, explicó que si bien la llegada de nuevas inversiones es vista con buenos ojos, el principal reclamo pasa hoy por "la ausencia de canales formales de comunicación".
El Sindicato Único Gastronómico y Hotelero del Uruguay (SUGHU) manifestó su preocupación ante el proceso de cambio de propietarios del hotel Enjoy Punta del Este, en medio de un escenario que, según aseguran, está marcado por la falta de información clara y certezas para los trabajadores.
"Nosotros saludamos que haya inversión y crecimiento, pero necesitamos reglas claras, diálogo y certezas para los trabajadores”, sostuvo Gabriel Vidal en conversación con "La Mañana en cadena".
El vocero señaló que, tras reuniones informativas con representantes de la nueva gestión, surgieron múltiples interrogantes vinculadas al impacto de las futuras obras en la operativa del hotel y, especialmente, en el empleo.
“Se habló de reformas en habitaciones, pero no hay un cronograma definido. Eso implica posibles cierres de sectores y no está claro cómo va a repercutir en la convocatoria laboral”, indicó.
Uno de los puntos que más inquieta al sindicato es el futuro del centro de convenciones y de áreas clave como alimentos y bebidas, donde se concentra una parte importante de la plantilla.
Además, el entrevistado denunció "falta de definiciones sobre si los nuevos emprendimientos gastronómicos serán cubiertos por personal actual o por equipos externos".
“La incertidumbre atraviesa a todos los niveles. Incluso los mandos medios no tienen información concreta. Hoy lo que hay es angustia: caminás por los pasillos del hotel y lo que se percibe es incertidumbre”, afirmó.
Actualmente, el hotel cuenta con entre 800 y 1.000 trabajadores fijos, además de una cifra similar de eventuales, muchos de los cuales mantienen una carga laboral regular durante gran parte del año.
En ese sentido, Vidal advirtió sobre la vulnerabilidad de este último grupo ante eventuales recortes o envíos al seguro de paro: “Hay compañeros que trabajan cuatro o cinco días a la semana. Si eso se corta, el impacto en sus ingresos es muy fuerte. No son trabajadores ocasionales como muchas veces se cree”, explicó.
Si bien existe una cláusula de paz vigente hasta 2028 que, en teoría, limita medidas como despidos masivos, desde el sindicato advierten que eso no impide otros mecanismos como el seguro de desempleo ante eventuales cierres temporales por obras.
Otro de los reclamos apunta a la necesidad de una mayor participación del gobierno en el proceso: “El Estado tiene un rol clave. Esto no es solo una empresa privada, hay una concesión y una historia detrás. Se necesita un ámbito tripartito donde estén empresa, trabajadores y gobierno para dar certezas”, subrayó el gremialista.
Desde el sindicato también plantean la necesidad de discutir eventuales procesos de reconversión laboral, aunque remarcan que estos deben ser claros, planificados y voluntarios.
“Hoy no sabemos qué puestos pueden desaparecer, cuáles se van a transformar ni cómo se van a implementar las capacitaciones. Todo eso hay que discutirlo”, agregó Vidales.
Mientras tanto, el clima interno sigue marcado por la expectativa y la preocupación.
“No estamos en contra del cambio ni de la inversión. Pero esto es una fuente laboral clave para Maldonado, con miles de familias que dependen directa o indirectamente. No puede manejarse con incertidumbre”, concluyó.
Imagen: Enjoy Punta del Este