sistema carcelario
Germán Gutiérrez (SITRAPEN): “Los presos no se escapan porque no quieren. Estamos evaluando llevar a la Justicia la situación de la cárcel de Las Rosas”.
“Hoy Las Rosas es una de las peores cárceles del país”, afirmó este viernes 12 de junio en "La Mañana en Cadrena" el Presidente del Sindicato de Trabajadores Penitenciarios, quien alertó sobre hacinamiento crítico, falta de personal y condiciones sanitarias extremas dentro del centro penitenciario de Maldonado.
El Sindicato de Trabajadores Penitenciarios (SITRAPEN), en la persona de Germán Gutiérrez, se hizó presente este viernes en el departamento de Maldonado para recorrer la Unidad N°13 Las Rosas y reunirse con autoridades y funcionarios, con el objetivo de evaluar la situación actual del establecimiento.
En diálogo con Cadena del Mar, el dirigente adelantó que una de las medidas que analiza el sindicato es llevar el caso ante la Justicia, en función de las condiciones denunciadas dentro del centro penitenciario.
“Estamos evaluando qué medidas vamos a tomar. Una de las medidas que está sobre el tapete es si llevamos a la Justicia la situación que hoy sucede en la cárcel Las Rosas”, señaló.
Gutiérrez sostuvo que tanto informes del Comisionado Parlamentario Penitenciario como relevamientos realizados a nivel departamental describen una situación de extrema preocupación.
“Tiene un hacinamiento crítico del 160%. Hay 1.300 personas privadas de libertad con una capacidad apenas para 600”, afirmó.
Según explicó, el propio sistema define como hacinamiento crítico cuando se supera el 130% de ocupación, porcentaje ampliamente excedido actualmente en Las Rosas.
Uno de los principales reclamos del sindicato está vinculado a la falta de personal.
El entrevistado mencionó que el sistema penitenciario se divide entre áreas operativas, administrativas y técnicas, pero advirtió que el déficit se siente especialmente en el área de seguridad.
“Hablamos de que hay un funcionario cada 100, 200 o hasta 300 reclusos, lo cual implica una falta de control del Estado y una imposibilidad de garantizar la seguridad de funcionarios y personas privadas de libertad”, sostuvo.
Actualmente, indicó, la unidad cuenta con aproximadamente 130 funcionarios en nómina, aunque solo unos 100 efectivos reales, debido a certificaciones médicas.
Al distribuirse en turnos durante toda la semana, aseguró que el número operativo resulta insuficiente para cubrir las necesidades del establecimiento.
Durante la entrevista, Gutiérrez realizó una de las afirmaciones más fuertes al describir el funcionamiento actual del sistema penitenciario.
“Los presos no se escapan porque no quieren”, aseguró.
Y agregó que el nivel de supervisión dentro de algunas cárceles está muy por debajo de lo esperable para instituciones que deberían representar el máximo nivel de control estatal.
“Uno pensaría que la cárcel es el lugar donde el Estado más ejerce control. La realidad es que eso hoy no pasa”, afirmó.
A lo que añadió: “El crimen organizado se está organizando dentro de las cárceles y afectando a todos los ciudadanos”.
Según lo que Gutiérrez entiende, existen fenómenos similares a los registrados años atrás en otros países de la región.
“Uruguay está empezando a vivir procesos que ya ocurrieron en Brasil, donde estructuras criminales como el Primer Comando Capital (PCC) nacieron dentro del sistema penitenciario”, indicó.
Otro de los puntos que el sindicato considera más graves tiene que ver con el estado edilicio y sanitario de la cárcel.
“En palabras claras, la mierda de los presos va hasta el patio, la cual es barrida por ellos mismos hacias la cloacas. Lo que se vive y lo que uno huele en esa cárcel es realmente difícil de describir”, puntualizó.
El dirigente sindical sostuvo además que el crecimiento de la población privada de libertad no fue acompañado por recursos suficientes.
Recordó que el sistema pasó de 11.000 personas privadas de libertad en 2020 a cerca de 16.000 actualmente, mientras que —según indicó— no hubo una expansión equivalente en infraestructura y personal.
Si bien reconoció medidas recientes orientadas a reforzar recursos humanos, advirtió que los resultados no serán inmediatos.
“Vamos a demorar todo este quinquenio en empezar a ver resultados”, vaticinó.
Finalmente, Germásn Gutiérrez reclamó que el debate penitenciario salga de la confrontación partidaria.
“La política penitenciaria tiene que verse como una política de Estado y dejarse de chicanear con pases de factura internos”, concluyó.