FAUNA MARINA
Primer avistamiento (Punta del Este): ballena franca austral.
El ejemplar fue registrado en video ayer jueves 23 de julio en la bahía de Maldonado; imágenes obtenidas por Marcos Rodríguez Giménez documentaron su paso por sectores próximos a tierra.
Una ballena franca austral fue observada el jueves 23 de julio en la Bahía de Maldonado, frente a Punta del Este, convirtiéndose en el primer registro de la temporada 2026 para este sector del departamento.
La secuencia fue captada por Marcos Rodríguez Giménez y posteriormente compartida por Ballenas UY.
La aparición no constituye la primera constatación del año en Uruguay, sino el inicio de los reportes correspondientes a este entorno costero.
La llegada de estos cetáceos ocurre de manera progresiva en diferentes puntos océano atlántico.
Las imágenes muestran al animal desplazándose por aguas próximas a la costa, donde su presencia despertó el interés de observadores y aficionados.
El episodio anticipa una etapa en la que Maldonado suele ofrecer nuevas oportunidades para contemplar a la especie desde playas, ramblas y elevaciones naturales.
UN RECORRIDO QUE SE REPITE CADA INVIERNO
Entre julio y octubre, estos grandes mamíferos avanzan por el Atlántico sudoccidental y se aproximan al litoral uruguayo. Las condiciones más tranquilas de determinados sectores les permiten descansar, socializar y acompañar a sus crías durante parte del desplazamiento.
Maldonado integra ese corredor y cuenta con diversos sitios favorables para la observación desde tierra. Punta Ballena, Playa Mansa, Piedras del Chileno, Piriápolis y José Ignacio se encuentran entre los puntos donde históricamente se han producido apariciones durante los meses de mayor presencia.
La cercanía respecto de la orilla convierte a este fenómeno natural en uno de los atractivos característicos del invierno en el Este. Sin embargo, la cantidad de individuos y la frecuencia de los encuentros pueden variar según las condiciones del mar, los vientos y el comportamiento de cada animal.
RASGOS QUE PERMITEN RECONOCERLA
Su cuerpo robusto, la ausencia de aleta dorsal y las callosidades ubicadas sobre la cabeza constituyen algunas de las características más visibles.
Estas formaciones presentan diseños particulares en cada individuo y permiten diferenciarlos durante tareas de seguimiento e investigación.
También se distingue por el soplido en forma de “V” que produce al emerger para respirar. Saltos, golpes de cola, movimientos de las aletas y permanencias prolongadas cerca de la superficie suelen facilitar su localización desde puntos elevados.
Los adultos pueden alcanzar dimensiones considerables, aunque su desplazamiento generalmente resulta pausado.
Esa conducta, sumada a la tendencia de acercarse al litoral durante determinados momentos del ciclo migratorio, favorece los avistamientos sin necesidad de ingresar al mar.
OBSERVACIÓN SIN INTERFERENCIAS
La contemplación responsable exige mantener una distancia prudente, evitar persecuciones y no modificar el rumbo de los ejemplares mediante embarcaciones u otras actividades.
Reducir ruidos y movimientos bruscos contribuye a preservar el comportamiento natural de la especie.