POLÉMICA
Sorpresa y malestar en operadores de la pesca del puerto de Punta del Este por los cortes durante la maratón.
Trabajadores vinculados a los kioscos, puestos de venta y tareas de fileteado aseguran que no fueron advertidos sobre las restricciones de circulación y que varios camiones refrigerados no pudieron ingresar en tiempo y forma para descargar la pesca destinada a la actividad comercial del domingo, según señalaron a Cadena del Mar.
La organización de la Maratón de Punta del Este generó malestar entre trabajadores y operadores vinculados a la actividad pesquera y comercial del puerto de la península, luego de que varios camiones refrigerados que trasladaban mercadería hacia la zona portuaria se encontraran con los accesos bloqueados o con importantes restricciones para circular.
La situación tomó por sorpresa a quienes desarrollan habitualmente tareas de descarga, acondicionamiento y fileteado de pescado para abastecer los tradicionales kioscos y puestos de venta instalados en el puerto.
Parte de la mercadería es trasladada desde distintos puntos de acopio, algunos ubicados en la ciudad de Maldonado, por lo que el ingreso de los vehículos refrigerados resulta fundamental para cumplir con los tiempos de preparación y comercialización.
Según manifestaron algunos operadores, al intentar llegar al puerto se encontraron con las vías de acceso afectadas por el operativo dispuesto para la competencia deportiva.
Las restricciones provocaron demoras considerables y, en determinados casos, directamente imposibilitaron que los camiones pudieran ingresar en el horario previsto.
El inconveniente tuvo una consecuencia directa sobre la actividad comercial.
Al no poder disponer de la mercadería en tiempo y forma, algunos puestos de venta se vieron afectados durante una jornada que habitualmente concentra una importante demanda de productos de la pesca.
Pero el impacto no se limitó a los titulares de los puestos.
La demora o imposibilidad de ingreso también repercutió sobre los trabajadores que dependen de las tareas de descarga, fileteado, acondicionamiento y posterior comercialización de la pesca, con pérdida de horas de trabajo y jornales.
Los operadores cuestionan especialmente la falta de comunicación previa. Señalan que, si bien comprenden la realización de eventos deportivos de estas características y la necesidad de establecer cortes y medidas de seguridad, consideran que quienes desarrollan actividades permanentes dentro del puerto deberían ser informados con anticipación sobre los horarios, recorridos y restricciones previstas.
La preocupación se centra en que el puerto de Punta del Este mantiene una actividad cotidiana que requiere logística específica, particularmente durante los fines de semana.
Los camiones refrigerados necesitan cumplir determinados horarios para garantizar la cadena de frío y permitir que la mercadería llegue a los puestos para ser procesada y comercializada.
Para los trabajadores, la situación podría haberse evitado con una coordinación previa entre los responsables de la organización del evento, las autoridades encargadas del tránsito y los operadores portuarios.
Entienden que establecer vías de acceso alternativas o franjas horarias para el ingreso de los vehículos habría permitido compatibilizar la realización de la competencia con el normal funcionamiento de la actividad pesquera y comercial.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de coordinar los grandes eventos que se desarrollan en Punta del Este con las actividades económicas que funcionan de manera permanente en la ciudad.
Para los operadores afectados, no se trata de cuestionar la realización de la maratón, sino de reclamar previsibilidad y comunicación para evitar que los cortes de circulación terminen generando pérdidas económicas y afectando directamente a trabajadores que dependen de su actividad diaria.
Los comerciantes y trabajadores esperan que, ante futuras competencias o eventos de similares características, se establezcan mecanismos de comunicación anticipada y coordinación específicos para garantizar el acceso al puerto, especialmente en los horarios de mayor movimiento y durante los fines de semana.