heroína
Tammie Jo Shults: la piloto que venció la discriminación y salvó un avión en pleno vuelo.
Formada en la Marina de Estados Unidos, superó rechazos por su género y años después demostró sangre fría al aterrizar un Boeing con un motor destruido y 148 personas a bordo.
La piloto estadounidense Tammie Jo Shults evitó una tragedia aérea el 17 de abril de 2018 al comandar el vuelo 1380 de Southwest Airlines, que sufrió la explosión de un motor a más de 10.000 metros de altura sobre Pensilvania.

Con una calma excepcional, logró aterrizar el avión en Filadelfia pese a la descompresión rápida y los graves daños estructurales, salvando la vida de 147 de las 148 personas que viajaban a bordo.
Shults creció en un rancho de Nuevo México cerca de una base aérea y desde niña soñó con pilotar aviones de combate. Sin embargo, enfrentó múltiples rechazos por ser mujer: un reclutador de la Fuerza Aérea le dijo que no aceptaban mujeres, y en la Marina le exigieron puntajes más altos que a los hombres para ingresar.
Finalmente logró incorporarse en 1985 y se especializó como instructora de vuelos en barrena, entrenando a pilotos a 9.000 metros de altura en situaciones extremas de pérdida de control.
Esa experiencia resultó clave el día del accidente. Tras la explosión del motor, que destruyó parte del fuselaje y provocó una ventana rota, Shults mantuvo el control del avión que volaba inclinado con un solo motor, comunicándose con la torre sin alterar su tono de voz.
Un médico que la revisó después del aterrizaje constató que su ritmo cardíaco ni siquiera se había acelerado.
La historia de Tammie Jo Shults no solo representa un ejemplo de profesionalismo y resiliencia bajo presión extrema, sino también un símbolo de superación de barreras de género en la aviación militar y comercial, inspirando a nuevas generaciones de mujeres piloto en todo el mundo.