NO ES PELÍCULA
Robo Millonario (Chile): con mamelucos naranjas se llevaron casi USD 900.000.
El asalto fue perpetrado en una sucursal del banco BCI de La Calera, pocos minutos antes del cierre de atención al público. La banda habría contado con información sobre el funcionamiento interno de la entidad y ejecutó una fuga cuidadosamente planificada para dificultar la respuesta policial.
Un grupo integrado por al menos nueve delincuentes protagonizó ayer lunes 13 de julio un millonario asalto a una sucursal del banco BCI, en la ciudad chilena de La Calera.
El golpe se produjo poco antes de las 14:00 horas, cuando faltaban escasos minutos para el cierre de la institución financiera.
Según informaron los colegas periodistas locales de "La Tercera", una de las principales hipótesis de los investigadores es que los responsables disponían de información previa sobre la operativa del banco.
En particular, sabían que la bóveda permanecía abierta en ese horario, un dato que habría resultado clave para concretar el atraco.
Las filmaciones difundidas muestran a los delincuentes vestidos con mamelucos de color naranja y pasamontañas, una indumentaria que utilizaron para ocultar sus identidades mientras retiraban cajas de madera desde el interior de la sucursal y las cargaban en una camioneta gris.
Una fuga preparada al detalle.
El prefecto de la Prefectura Marga Marga, Alex Oporto, afirmó que se trató de una "operación concretada y debidamente planificada".
Como parte de esa estrategia, los delincuentes atravesaron un camión en una calle ubicada a una cuadra del banco para bloquear el paso de los móviles policiales.
Además, colocaron otro vehículo frente a la comisaría de La Calera con el objetivo de dificultar la salida inmediata de los efectivos y ganar tiempo durante la huida.
Horas más tarde, las autoridades localizaron varios vehículos incendiados que, presuntamente, habrían sido utilizados por la organización para escapar del lugar.
Botín cercano al millón de dólares.
Las estimaciones preliminares indican que la banda logró llevarse cerca de 800 millones de pesos chilenos, equivalentes a casi USD 900.000.
La investigación continúa para identificar a los responsables, establecer cómo obtuvieron la información sobre el funcionamiento de la sucursal y determinar si existió colaboración interna para ejecutar uno de los robos bancarios más resonantes registrados recientemente en Chile.