AUTÓNOMOS EN USA

Robotaxis generan polémica (Estados Unidos): conductores aseguran que perdieron hasta un 30% de sus ingresos.

Conductores de Uber y otras plataformas realizaron una manifestación en Atlanta para denunciar que la incorporación de los robotaxis de Waymo redujo la cantidad de viajes disponibles y afectó significativamente sus ingresos. Reclaman una regulación que proteja el empleo frente al avance de la conducción autónoma.

La expansión de los vehículos autónomos de Waymo en el área metropolitana de Atlanta, Estados Unidos, abrió un nuevo frente de conflicto entre la innovación tecnológica y el empleo.

Conductores de Uber y de otras aplicaciones de transporte realizaron una protesta para denunciar que la llegada de los robotaxis está reduciendo la cantidad de viajes disponibles y afectando directamente sus ingresos.

Durante la manifestación, los trabajadores afirmaron que desde que los vehículos sin conductor comenzaron a operar mediante la plataforma de Uber experimentan una importante disminución en su facturación diaria.

Uno de los conductores, Richard Feinburg, aseguró que sus ingresos se redujeron entre un 10% y un 30%, dependiendo de la jornada.

Según explicó, los robotaxis están captando una parte importante de los viajes de corta distancia, que actualmente representan algunos de los recorridos más rentables para los choferes.

Los manifestantes sostienen que la incorporación de esta tecnología no amplió el mercado, sino que desplazó a los conductores humanos en un contexto donde la competencia ya era intensa.

A esta situación se suman los elevados costos que deben afrontar quienes trabajan con sus propios vehículos, incluyendo combustible, mantenimiento, neumáticos, seguros y depreciación del automóvil.

Los conductores remarcan que las plataformas digitales no cubren ninguno de esos gastos, por lo que cualquier reducción en la cantidad de viajes impacta directamente en su economía.

Feinburg señaló que la situación lo llevó a replantear su actividad y que evalúa abandonar el trabajo a tiempo completo para conducir únicamente los fines de semana, con el objetivo de reducir el desgaste de su vehículo.

Otro de los cuestionamientos apunta a las promesas realizadas cuando Uber y Waymo anunciaron la incorporación de los robotaxis.

En ese momento, las empresas habían indicado que los vehículos autónomos se encargarían principalmente de trayectos cortos, considerados menos atractivos para los conductores.

Sin embargo, los trabajadores afirman que precisamente esos recorridos son hoy los que ofrecen mejores ganancias.

Durante la protesta también participaron representantes sindicales, quienes reclamaron una mayor intervención de las autoridades para establecer reglas claras que regulen la convivencia entre los vehículos autónomos y los conductores tradicionales.

La organizadora sindical Liza Ramsey sostuvo que el objetivo es garantizar que el desarrollo tecnológico no se traduzca en la pérdida de oportunidades laborales y pidió que las comunidades tengan participación en las decisiones sobre la implementación de estas nuevas tecnologías.

Hasta el momento, ni Uber ni Waymo emitieron una respuesta oficial sobre los reclamos.

Según informaron medios locales, ambas compañías fueron consultadas tras la manifestación, pero no realizaron comentarios públicos.

El conflicto refleja uno de los principales desafíos que enfrenta el sector del transporte en distintas ciudades del mundo: cómo compatibilizar el avance de la inteligencia artificial y la automatización con la protección del empleo y los derechos de los trabajadores.