ETERNOS JÓVENES
The Rolling Stones (Foreign Tongues): el rock vuelve a hablar en su propio idioma.
Mick Jagger, de 82 años; Keith Richards, también de 82; y Ronnie Wood, de 79, presentaron el vigesimoquinto álbum de estudio de la banda británica. El trabajo reúne 14 canciones, invitados de primer nivel y una emotiva participación póstuma de Charlie Watts, reafirmando la vigencia de una de las formaciones más influyentes de la historia del rock.
Semanas antes de su lanzamiento, las calles de Camden Town, en Londres, amanecieron cubiertas por afiches de una desconocida banda llamada The Cockroaches —"Las Cucarachas"—.
Junto al nombre aparecía una pregunta que despertó la curiosidad de miles de fanáticos: "¿Quiénes diablos son?". Detrás de aquella campaña se escondía, en realidad, el regreso de The Rolling Stones.
El histórico grupo británico recurrió a un viejo recurso que ya había utilizado para anunciar conciertos secretos en pequeños clubes, recuperando el alter ego con el que protagonizó recordadas presentaciones, entre ellas la del legendario "El Mocambo de Toronto", en 1977.
Aquella estrategia terminó anticipando la llegada de Foreign Tongues —"Lenguas extranjeras"—, publicado el pasado viernes 10 de julio.
El misterio de The Cockroaches.
El primer adelanto del álbum fue Rough and Twisted, distribuido inicialmente en apenas mil copias de vinilo a través de comercios independientes.
La potencia de la voz de Jagger, la armónica y los inconfundibles riffs de Keith Richards disiparon rápidamente cualquier incógnita: los Stones estaban de regreso.
Con este lanzamiento, la banda sucede a Hackney Diamonds, distinguido con el Premio Grammy al Mejor Álbum de Rock, y confirma un renovado impulso creativo que sorprende incluso después de más de seis décadas de trayectoria.
Un disco con sonido clásico y mirada actual.
Foreign Tongues reúne 14 composiciones a lo largo de poco más de una hora y propone un recorrido por el blues, el rock, el soul, el country y las baladas, manteniendo intacta la identidad musical del grupo, pero incorporando una producción contemporánea.
Lejos de apoyarse únicamente en la nostalgia, varias canciones incluyen referencias al presente, abordando cuestiones sociales y políticas con el tono provocador e irónico que siempre distinguió a la agrupación.
Las primeras críticas publicadas en Estados Unidos y Europa coincidieron en destacar la energía del disco y el equilibrio alcanzado entre la esencia clásica de los Stones y una producción moderna.
Buena parte de ese reconocimiento recae sobre Andrew Watt, quien volvió a asumir la producción tras el éxito de Hackney Diamonds.
Su trabajo permitió que la banda concretara dos álbumes de estudio en menos de tres años, luego de permanecer cerca de dos décadas sin editar material completamente inédito.
El nuevo proyecto también incorpora colaboraciones de figuras internacionales como Paul McCartney, Steve Winwood, Robert Smith —cantante y guitarrista de The Cure— y Chad Smith —baterista de Red Hot Chili Peppers—.
Sin embargo, la personalidad del disco continúa descansando sobre el histórico trío integrado por Jagger, Richards y Wood.
Charlie Watts, presente en el corazón del álbum.
Uno de los pasajes más emotivos aparece en Hit Me in the Head, donde vuelve a escucharse la batería de Charlie Watts, registrada durante una de sus últimas sesiones antes de su fallecimiento, en 2021.
Su presencia aporta una fuerte carga simbólica y mantiene vivo el legado del músico que acompañó a los Stones durante casi seis décadas.
El repertorio también incluye una versión de You Know I'm No Good —"Sabes que no soy buena"—, de Amy Winehouse, mientras que el cierre llega con Beautiful Delilah, un homenaje a Chuck Berry, uno de los artistas que marcó profundamente la identidad musical de la banda desde sus comienzos.
La portada fue creada por el reconocido artista estadounidense Nathaniel Mary Quinn, quien fusionó los rostros de Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood en una única figura de estética surrealista.
Durante la presentación oficial en Nueva York, Jagger bromeó al bautizar la obra como "Señor Feo" y aclaró que no había sido realizada mediante inteligencia artificial.
El lanzamiento también estuvo acompañado por un espectáculo de drones sobre el río Támesis, donde la emblemática lengua de los Stones volvió a iluminar el cielo de Londres.
En esa presentación, Jagger y Wood expresaron su deseo de regresar a los escenarios, aunque la banda todavía no confirmó una nueva gira mundial.
Keith Richards, por su parte, dejó abierta la posibilidad de realizar residencias o ciclos de conciertos en ciudades como Londres, Nueva York, París o Roma.
Con más de 250 millones de discos vendidos, 25 álbumes de estudio y una carrera iniciada en el año 1962, The Rolling Stones siguen demostrando que su permanencia no responde únicamente al peso de su historia.
Foreign Tongues confirma que la creatividad, la búsqueda artística y la capacidad de reinventarse continúan siendo el verdadero motor de una de las bandas más trascendentes del rock, capaz de seguir generando expectativa e inspiración más de sesenta años después de su nacimiento.