exploración marina
María Emilia Bravo: la científica argentina que descendió casi 5.000 metros y descubrió una medusa gigante en el mar profundo.
La investigadora del CONICET y la UBA lideró la expedición “Vida en los Extremos” en el talud continental argentino, donde documentó un arrecife de coral de tamaño comparable al Vaticano y 28 posibles nuevas especies.
La bióloga marina argentina María Emilia Bravo, investigadora del IGeBA (CONICET-UBA), se convirtió en una de las científicas más destacadas de la exploración oceánica al descender casi 5.000 metros de profundidad frente a Alaska en 2024 y liderar posteriormente la expedición “Vida en los Extremos” en el mar Argentino entre diciembre de 2025 y enero de 2026.

Sus trabajos resultan clave para comprender ecosistemas quimiosintéticos en ambientes extremos del océano profundo, uno de los entornos menos explorados del planeta.
Durante la inmersión en Alaska a bordo del sumergible Alvin, Bravo pasó 12 horas estudiando ecosistemas que obtienen energía de compuestos químicos en lugar de la luz solar.
Meses después, como científica jefa de la campaña en el buque Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute, su equipo logró registrar en vivo una rara medusa fantasma gigante del tamaño de un autobús escolar, el arrecife de coral de Bathelia candida más grande conocido en el mundo —con dimensiones cercanas a las de la Ciudad del Vaticano— y 28 posibles nuevas especies.
Estos hallazgos se produjeron en un rango de profundidades que oscilan entre los 500 y los 4.200 metros en el talud continental argentino, permitiendo mapear una gran heterogeneidad de paisajes y ecosistemas vulnerables.
El trabajo de María Emilia Bravo no solo amplía el conocimiento científico sobre el océano profundo argentino, sino que aporta datos fundamentales para la conservación de ecosistemas frágiles frente a la presión humana, fortaleciendo la posición del país vecino en la exploración marina y abriendo nuevas oportunidades para la protección de la biodiversidad en aguas profundas.