IMPULSO MONETARIO
Economía paraguaya (modelo): cinco claves detrás del crecimiento que sorprende.
El país encadenó años de expansión por encima del promedio sudamericano, redujo la pobreza y atrajo inversiones millonarias, aunque persisten desafíos vinculados a la desigualdad, la informalidad laboral y la distribución de los beneficios.
Paraguay atraviesa uno de los períodos económicos más favorables de su historia reciente.
Con un crecimiento promedio de 5,5% anual en los últimos tres años, el país se posicionó entre las economías más dinámicas de América del Sur y logró avances significativos en empleo, reducción de la pobreza y atracción de inversiones.
Según datos del Banco Mundial, cerca de 300.000 paraguayos salieron de la pobreza durante los últimos dos años, mientras que en 2025 se registró la tasa de desempleo más baja de los últimos 13 años.
Sin embargo, una parte importante de la población todavía considera que los beneficios del crecimiento no llegan de manera equitativa.
Los especialistas coinciden en que el auge económico es real, aunque advierten que el país está dejando atrás una etapa de expansión excepcional para ingresar en una fase de crecimiento más moderado y estable.
El Fondo Monetario Internacional proyecta una expansión de 3,7% para 2026, por debajo del 6,6% registrado el año pasado.
Entre los factores que explican este desempeño destacan la energía barata, la fortaleza del sector agroexportador, la llegada de capital extranjero, una estructura tributaria competitiva y las inversiones en infraestructura.
Energía renovable y barata
La producción eléctrica es uno de los principales activos estratégicos de Paraguay. Gracias a complejos hidroeléctricos como Itaipú y Yacyretá, el país se consolidó como uno de los mayores exportadores de energía limpia por habitante del mundo.
Este potencial energético despertó el interés de empresas vinculadas a centros de datos, inteligencia artificial, manufactura tecnológica y producción de fertilizantes. Analistas consideran que la disponibilidad de electricidad renovable y de bajo costo podría convertirse en la base de una nueva etapa de desarrollo industrial y digital.
El peso del agro y las exportaciones
La agricultura continúa siendo uno de los motores fundamentales de la economía paraguaya. La soja lidera las exportaciones, aunque la ganadería, la producción porcina y la actividad forestal también ganaron protagonismo en los últimos años.
Tras la severa sequía que afectó al país en 2022, las buenas cosechas permitieron una fuerte recuperación económica desde 2023. A esto se suma una estrategia orientada a diversificar mercados internacionales, especialmente en Asia, ampliando las oportunidades comerciales para productos agropecuarios.
Inversión extranjera en niveles récord
La estabilidad macroeconómica y política convirtió a Paraguay en un destino atractivo para el capital internacional. De acuerdo con cifras del Banco Central del Paraguay, la Inversión Extranjera Directa alcanzó los US$ 931 millones en 2024, un aumento de 15% respecto al año anterior.
Uno de los proyectos más relevantes es la planta de celulosa de Paracel, considerada la mayor inversión privada de la historia del país. La iniciativa supera los US$ 4.000 millones e incluye infraestructura logística, un puerto fluvial y miles de puestos de trabajo directos e indirectos.
El fortalecimiento de la confianza internacional también quedó reflejado en las mejoras otorgadas por las calificadoras Moody's, S&P y Fitch, que elevaron la valoración crediticia paraguaya durante los últimos años.
Un sistema tributario competitivo
Otro de los factores destacados es la baja carga impositiva. Paraguay aplica tasas del 10% para el impuesto corporativo, la renta y el IVA, ubicándose entre los países con menor presión fiscal de América Latina.
Esta política favoreció la llegada de nuevas inversiones y mejoró la competitividad regional. Sin embargo, también alimenta el debate sobre la capacidad del Estado para financiar servicios esenciales como salud, educación, infraestructura y protección social.
Infraestructura y ubicación estratégica
La posición geográfica de Paraguay en el centro de Sudamérica le permitió transformarse en un nodo logístico cada vez más relevante. El Corredor Bioceánico y la hidrovía Paraguay-Paraná fortalecen la conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico y facilitan el comercio internacional.
Las obras en rutas, puertos y sistemas de navegación impulsaron el transporte de mercancías y consolidaron una de las mayores flotas fluviales del mundo. Empresas multinacionales ampliaron además sus terminales logísticas para aprovechar la creciente capacidad exportadora del país.
Pese a los avances, los desafíos continúan siendo importantes. Cerca del 60% de los trabajadores se desempeña en la informalidad y Paraguay mantiene uno de los niveles de desigualdad más elevados de América Latina.
El próximo objetivo será transformar el crecimiento económico en empleos de mayor calidad, fortalecer las instituciones y garantizar que los beneficios alcancen a una porción más amplia de la población.