Actualización
Terremoto (Colombia): suben a 111 los muertos y continúan los rescates.
El último balance oficial al que accedió Cadena del Mar, contabiliza 87 personas heridas, 1.575 viviendas afectadas, 37 completamente destruidas y 61 estructuras derrumbadas. Equipos especializados fueron desplegados en más de 20 municipios, se registraron nuevas réplicas y la asistencia internacional comenzó a movilizarse hacia las zonas más castigadas.
La magnitud de la tragedia continúa creciendo en Colombia. El Gobierno elevó este lunes 10 de agosto a 111 la cantidad de fallecidos como consecuencia del fuerte sismo de magnitud 7,4 que golpeó principalmente el oeste del país, mientras los equipos de emergencia mantienen una carrera contrarreloj para localizar sobrevivientes entre los escombros.
El reporte oficial al que accedió Cadena del Mar, confirmó además 87 heridos.
La actualización representa un salto considerable respecto de los primeros balances conocidos durante la mañana, cuando las autoridades contabilizaban poco más de una veintena de víctimas fatales.
Con el avance de las inspecciones y el acceso a sectores inicialmente incomunicados, la dimensión del desastre comenzó a quedar expuesta con mayor claridad.
El Presidente Abelardo de la Espriella informó que 1.575 viviendas presentan diferentes niveles de afectación, 37 quedaron destruidas y 61 edificios colapsaron completamente.
El Gobierno declaró una situación de desastre nacional para acelerar la movilización de recursos y concentrar la respuesta en las áreas de mayor impacto.
BÚSQUEDA ENTRE LOS ESCOMBROS.
Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Chocó aparecen entre los territorios más castigados, aunque las consecuencias se extienden considerablemente más allá del entorno inmediato del epicentro.
En Cali, las autoridades reportaron alrededor de una treintena de estructuras derrumbadas con personas atrapadas, mientras brigadas locales recibieron refuerzos procedentes de otras ciudades para sostener las operaciones de búsqueda y salvamento.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres desplegó cuatro grupos especializados USAR desde Bogotá y señaló afectaciones preliminares en nueve municipios de Chocó, ocho de Caldas, dos de Valle del Cauca, dos de Risaralda y diferentes localidades de Quindío, superando las veinte jurisdicciones alcanzadas por la emergencia.
En Valle del Cauca, las autoridades departamentales elevaron a 27 la cantidad de fallecidos fuera de Cali, mientras continuaban las tareas para acceder a personas atrapadas en distintas construcciones.
PEREIRA, ENTRE LOS PUNTOS MÁS AFECTADOS.
El área metropolitana de Pereira concentra una parte significativa del saldo fatal y presenta graves daños en infraestructura.
Imágenes difundidas durante las últimas horas muestran edificios parcial o totalmente derrumbados, calles cubiertas de escombros y ciudadanos trabajando junto a los organismos de socorro para remover materiales y localizar a quienes permanecen desaparecidos.
Manizales también registró importantes deterioros.
Una de las torres de su emblemática Catedral Basílica Metropolitana resultó destruida y autoridades locales informaron daños parciales o totales en viviendas y otras edificaciones.
En Cali, hospitales debieron evacuar pacientes preventivamente mientras continuaban las evaluaciones estructurales y la atención de lesionados.
Associated Press documentó operativos de evacuación sanitaria y búsquedas entre edificios derrumbados durante las horas posteriores al movimiento.
CINCO RÉPLICAS POR ENCIMA DE MAGNITUD 3,0.
El Servicio Geológico Colombiano determinó que el evento principal alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, con una profundidad estimada por ese organismo en 96 kilómetros.
La institución lo definió como el movimiento de mayor magnitud registrado en territorio colombiano durante la última década.
Hasta la última actualización se habían contabilizado cinco réplicas superiores a magnitud 3,0.
Los especialistas descartaron, además, una relación entre esta actividad sísmica y la situación que se mantiene bajo vigilancia en el volcán Puracé.
La Dirección General Marítima confirmó que el fenómeno no generó amenaza de tsunami para la costa del Pacífico colombiano.
AFECTACIONES MUCHO MÁS ALLÁ DEL EPICENTRO.
Las consecuencias alcanzaron departamentos alejados del punto donde se originó el movimiento.
En Tolima, 28 de sus 47 municipios comunicaron algún tipo de afectación, principalmente grietas, colapsos parciales de construcciones e interrupciones del suministro eléctrico.
En Cundinamarca, las autoridades resolvieron aplazar las clases en Tabio, San Francisco, Anapoima y Subachoque debido a fisuras detectadas en centros educativos.
Bogotá también sintió con fuerza el movimiento y numerosas edificaciones fueron evacuadas, aunque hasta las últimas comunicaciones disponibles no presentaba un escenario comparable con el registrado en el occidente colombiano.
AEROPUERTOS: CALI RETOMÓ LAS OPERACIONES.
La infraestructura aeroportuaria también sufrió las consecuencias.
Durante las primeras horas, siete terminales llegaron a suspender su actividad: Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura, mientras técnicos inspeccionaban pistas, terminales y demás instalaciones.
Una actualización posterior informó que el Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón, que sirve a Cali, logró retomar las operaciones luego de permanecer aproximadamente una hora y media con los vuelos interrumpidos.
En Pereira, en cambio, las imágenes permiten apreciar daños importantes en sectores del Aeropuerto Internacional Matecaña, entre ellos desprendimientos de techos y deterioros en fachadas.
COMIENZA A LLEGAR AYUDA INTERNACIONAL.
La dimensión de la emergencia generó una rápida respuesta fuera de Colombia.
Naciones Unidas manifestó que se encuentra preparada para colaborar en la atención humanitaria, mientras Estados Unidos, México, Ecuador e Israel expresaron su disposición a brindar asistencia.
El Banco Interamericano de Desarrollo anunció, además, una donación de USD 500.000 destinada a respaldar las acciones frente a la catástrofe.
Las autoridades colombianas mantienen como prioridad absoluta la búsqueda de sobrevivientes.
El Presidente sostuvo que todos los recursos disponibles están siendo desplegados para proteger vidas, asistir a las comunidades damnificadas y garantizar ayuda en los territorios que presentan mayores dificultades.