ACTUALIZACIÓN

Estado de emergencia (Colombia): continúan las réplicas y se intensifican las tareas de rescate.

La emergencia mantiene desplegados a los equipos de rescate, con decenas de edificios colapsados, infraestructura aeroportuaria afectada y numerosas réplicas mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes.

Colombia atraviesa una de las jornadas más dramáticas de su historia reciente luego del movimiento de magnitud 7,4 registrado hoy lunes 10 de agosto con epicentro próximo a San José del Palmar, en el departamento de Chocó.

La sacudida se sintió en buena parte del territorio, alcanzó con especial intensidad al Eje Cafetero y al Oeste del país y fue catalogada como la de mayor magnitud registrada en territorio colombiano durante el siglo XXI.

El balance disponible durante la noche confirma al menos 111 personas fallecidas y 87 heridas, mientras continúan las tareas para localizar a quienes permanecen bajo los escombros.

Los relevamientos oficiales daban cuenta, además, de 1.575 viviendas averiadas, 37 completamente destruidas y 61 edificios colapsados, en un escenario que todavía puede modificarse a medida que los organismos de emergencia consiguen ingresar a las zonas más castigadas.

El contenido audiovisual al que accedió Cadena del Mar permiten dimensionar parte del impacto: fachadas desprendiéndose, construcciones envueltas en densas columnas de polvo, personas alejándose apresuradamente de estructuras dañadas y grupos trabajando entre montañas de escombros.

Uno de los registros aparece identificado en Cali y muestra tareas de búsqueda sobre los restos de una edificación, mientras otras secuencias reflejan el desconcierto provocado por los derrumbes en plena vía pública.

La emergencia también golpeó la conectividad.

Siete aeropuertos reportaron afectaciones —entre ellos los de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y Cali— y varias terminales debieron interrumpir temporalmente sus operaciones mientras avanzaban las inspecciones.

A la destrucción se suman las réplicas: el Servicio Geológico Colombiano había contabilizado al menos 21 tras el evento principal, una de las razones por las que las autoridades mantienen las recomendaciones de alejarse de construcciones comprometidas.

El Presidente Abelardo de la Espriella declaró la emergencia nacional y dispuso la movilización de recursos para reforzar los rescates y la asistencia humanitaria.

La prioridad permanece concentrada en encontrar personas atrapadas, asegurar edificaciones inestables y restablecer servicios en comunidades donde los accesos terrestres y aéreos quedaron severamente condicionados.

Desde Uruguay, Cancillería informó que hasta el momento no existen compatriotas heridos ni fallecidos como consecuencia del desastre, aunque sí se registraron viajeros afectados por cancelaciones de vuelos y pérdidas de reservas.

Mientras cae la noche sobre las regiones más perjudicadas, Colombia continúa buscando sobrevivientes y evaluando una destrucción cuyo alcance definitivo todavía permanece abierto.

Imágenes: Clash Report + Crónica NLD + Alerta Mundial.

Noticias Relacionadas: