EN LA MIRA
Influencers-Narcos (México): cómo las redes sociales se convirtieron en un nuevo escenario de la violencia en el país.
El homicidio del influencer sinaloense César Gastélum durante una transmisión en vivo volvió a poner en foco la creciente exposición de creadores de contenido frente al crimen organizado. Especialistas advierten que las redes sociales se han convertido en una nueva herramienta de propaganda, disputa y, en algunos casos, de riesgo para quienes generan contenido relacionado con la cultura del narcotráfico.
El asesinato del influencer César Gastélum, de 25 años, ocurrido en Culiacán, estado de Sinaloa, reavivó el debate sobre el papel que las redes sociales ocupan dentro de la violencia vinculada al crimen organizado en México.

Gastélum fue atacado a balazos mientras realizaba una transmisión en vivo junto a dos amigos frente a un local gastronómico.
El crimen quedó registrado por la cámara del propio creador de contenido y fue presenciado en tiempo real por cientos de sus seguidores.
Con más de 500.000 seguidores, el joven compartía publicaciones sobre automóviles, viajes, humor, estilo de vida y actividades recreativas.

Según las autoridades, no figuraba entre las personas investigadas ni había denunciado amenazas previas.
No obstante, la Fiscalía de Sinaloa informó que una de las líneas de investigación analiza publicaciones realizadas por el influencer que harían referencia a una facción del crimen organizado, aunque hasta el momento no existe una conclusión oficial sobre el móvil del homicidio.
El caso se suma a una serie de asesinatos de creadores de contenido registrados en Sinaloa desde que comenzó la disputa interna entre las principales facciones del Cártel de Sinaloa.

Especialistas sostienen que las plataformas digitales modificaron la forma en que las organizaciones criminales construyen su imagen pública.
La investigadora Claudia Arruñada, de la Universidad Iberoamericana, señala que las redes sociales permiten mostrar estilos de vida asociados al lujo, la ostentación y el éxito inmediato, elementos que también forman parte del discurso utilizado por grupos delictivos para fortalecer su presencia simbólica.
En ese contexto, algunos influencers pueden transformarse en herramientas de propaganda del crimen organizado, mientras que otros simplemente quedan expuestos por vivir en entornos donde la violencia forma parte de la vida cotidiana.
Investigaciones académicas también advierten que organizaciones criminales utilizan plataformas como TikTok para difundir mensajes, fortalecer su identidad y, en algunos casos, intentar captar nuevos integrantes mediante contenidos que exaltan el poder económico y la vida ligada al narcotráfico.
Investigaciones y lavado de dinero.
Además del aspecto propagandístico, autoridades mexicanas han investigado a algunos creadores de contenido por presuntas maniobras de lavado de activos mediante sorteos, promociones, emprendimientos comerciales y monetización en redes sociales.
Sin embargo, hasta el momento no existen acusaciones públicas de ese tipo contra César Gastélum, cuyo asesinato continúa bajo investigación.
Un fenómeno que preocupa.
Expertos consideran que el crecimiento de la llamada "narcocultura digital" representa un desafío cada vez mayor para las autoridades y las plataformas tecnológicas, ya que combina el alcance masivo de las redes sociales con los intereses de organizaciones criminales que buscan expandir su influencia.
Mientras la investigación por el crimen de Gastélum continúa, el caso volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan algunos creadores de contenido en regiones donde el narcotráfico mantiene una fuerte presencia y donde la frontera entre la vida digital y la violencia real resulta cada vez más difusa.