INVESTIGACIÓN

Wall Street (USD 20.000 millones): escándalo financiero salpica a argentinos y desarrolladora de Punta del Este.

El Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) indagan operaciones relacionadas con el multimillonario Mark Walter, dueño de Los Angeles Dodgers. El caso presenta una derivación directa hacia Maldonado a través de Juan Ball, socio de The Colette Group, firma desarrolladora del exclusivo edificio Colette en Punta del Este; donde la gestión parcial de obras habría recaído sobre un arquitecto de la ciudad de San Carlos vinculado a una importante fundación.

Una pesquisa de gran magnitud en el sistema financiero estadounidense extendió sus ramificaciones hacia Argentina y Uruguay.

Las autoridades procuran establecer si existieron irregularidades o vínculos no declarados en préstamos procedentes de aseguradoras bajo la órbita de Walter, de 66 años, CEO de Guggenheim Partners y líder del holding TWG Global.

Según reveló The Wall Street Journal, una revisión interna sobre Delaware Life, Clear Spring y EquiTrust detectó entre USD 16.000 millones y USD 20.000 millones en créditos que no habrían sido informados correctamente ante los reguladores de Delaware.

La normativa permite que las aseguradoras otorguen financiamiento a entidades relacionadas con sus propietarios, aunque exige declarar esos movimientos y respetar determinados límites.

Las actuaciones buscan esclarecer si sociedades e intermediarios fueron utilizados para canalizar recursos hacia firmas afiliadas sin transparentar adecuadamente tales conexiones.

La conexión con Punta del Este:

Uno de los nombres que vincula directamente el caso con el departamento de Maldonado es Juan Ball.

Desde 2015 se desempeña como co-chairman de ABS Capital Company LLC (ABS Capco), fue directivo de Guggenheim Partners Latin America y es uno de los socios de The Colette Group, firma que desarrolló el exclusivo edificio Colette en Punta del Este; donde la gestión parcial de obras habría recaído sobre un arquitecto de la ciudad de San Carlos vinculado a una importante fundación.

También fue accionista de la aerolínea Flybondi.

ABS Capco, fundada por ex ejecutivos argentinos de Guggenheim Partners, figura entre las empresas bajo análisis por su participación como intermediaria en movimientos mediante los cuales recursos provenientes de las aseguradoras habrían sido destinados a otros negocios vinculados con Walter.

La compañía también participó junto al multimillonario en la adquisición de una residencia valuada en USD 85 millones en Malibú.

Otro argentino mencionado es Federico Hermida, directivo de ABS Capco.

EquiTrust habría concedido este año USD 500 millones a diez sociedades relacionadas con el ejecutivo, mediante estructuras de responsabilidad limitada cuyos propietarios y beneficiarios finales resultaban difíciles de identificar.

Las autoridades estadounidenses también examinan movimientos vinculados con Amistad Financial, Bradford Allen y Hudson Trading, compañías que aparecen junto a ABS Capital entre los intermediarios observados.

Antecedentes argentinos:

Los nexos del entorno de Walter con financistas argentinos se remontan varios años.

En 2017, la SEC examinó la relación de Guggenheim Partners con Diego Ball, cuyas compañías movilizaron cerca de USD 1.000 millones en transacciones con el grupo, incluido un préstamo por USD 100 millones respaldado por participaciones en 17 sociedades.

Aunque entonces surgieron cuestionamientos internos sobre transparencia y documentación, las revisiones de compliance determinaron que no existieron beneficios económicos para integrantes de Guggenheim.

Ball también fue propietario de una residencia de Barrio Parque, en Buenos Aires, posteriormente adquirida por el empresario tecnológico Peter Thiel.

Walter posee una fortuna estimada por Forbes en USD 7.800 millones y combina sus negocios financieros con inversiones deportivas que incluyen Los Angeles Dodgers, Los Angeles Sparks, Chelsea FC y RC Strasbourg Alsace.

En paralelo al avance de la pesquisa, Delaware Life acordó desprenderse de hasta USD 6.500 millones en activos afiliados, mientras Clear Spring redujo en USD 90 millones sus transacciones relacionadas, como parte de una reorganización de una cartera superior a USD 20.000 millones en préstamos.

El entorno empresarial de Walter ya había despertado la atención de los reguladores en 2016 por inversiones financiadas mediante ABS Capco y posteriores denuncias sobre presuntos “autopréstamos”. Aquellas actuaciones fueron archivadas en 2019.

El expediente volvió a cobrar impulso tras una denuncia interna por posibles irregularidades contables relacionadas con un acuerdo de financiación en Medio Oriente.

A partir de ese episodio, los investigadores profundizaron el análisis sobre ABS Capco y otras firmas que habrían intervenido en la canalización de recursos.

En septiembre de 2025, agentes federales interceptaron el avión privado de Walter en Chicago.

Posteriormente, el empresario y colaboradores de su entorno entregaron dispositivos electrónicos requeridos por las autoridades.

Imagen: Jaime Benegas