NUEVA ERA

Robots humanoides (China): pisa el acelerador en la carrera por el futuro de la robótica.

Unitree Robotics protagonizó un debut histórico en la Bolsa de Shanghái, con un salto superior al 460% en el valor de sus acciones. La compañía combina producción a gran escala, precios competitivos y respaldo estatal en una industria que enfrenta directamente a China con Estados Unidos.

La empresa china Unitree, pionera en robots de alto rendimiento, protagonizó una jornada extraordinaria en la Bolsa de Shanghái después de que sus acciones subieran más de 460% en su debut, una señal del creciente interés por la robótica humanoide y del peso que China está adquiriendo en esta industria.

Fundada en 2016, la compañía fabrica robots cuadrúpedos, brazos industriales y humanoides capaces de caminar y realizar diferentes movimientos.

Su principal ventaja es ofrecer tecnología avanzada a precios considerablemente más bajos que varios competidores estadounidenses.

Mientras empresas como Tesla, Amazon y Boston Dynamics continúan desarrollando modelos humanoides, Unitree comercializa sus máquinas desde hace años.

Su robot G1, lanzado en 2024, tiene un precio aproximado de USD 13.500.

En el segmento de cuadrúpedos, algunos modelos cuestan cerca de USD 2.700, frente a los aproximadamente USD 70.000 de Spot, de Boston Dynamics.

La competitividad china no depende únicamente del precio.

El país cuenta con una enorme infraestructura para producir componentes electrónicos, baterías, motores, sensores y sistemas de control a gran escala, lo que facilita reducir costos y acelerar la expansión internacional.

Además, el gobierno de Pekín considera la robótica una industria estratégica y ha impulsado inversiones e incentivos.

Detrás de esa política también existe una razón demográfica: el envejecimiento de la población y la posible reducción de la fuerza laboral podrían aumentar la demanda de robots en fábricas, hospitales, depósitos y servicios.

La inteligencia artificial amplía esas posibilidades al permitir que las máquinas comprendan órdenes, reconozcan objetos y adapten sus movimientos.

Sin embargo, todavía existen desafíos relacionados con autonomía energética, seguridad, confiabilidad y privacidad.

Por ese motivo, los especialistas consideran que el mercado industrial probablemente crecerá antes que el doméstico, ya que un robot preparado para trabajar en una fábrica controlada todavía enfrenta mayores dificultades para convivir de forma segura con personas, niños y mascotas.