ENERGÍA SOLAR

Paneles solares (Suiza): más de 11.000 trenes pasaron sin incidentes.

Un proyecto desarrollado en Suiza demostró que es posible instalar esta tecnología entre los rieles ferroviarios sin interferir con el tránsito de los trenes. Ya produjo miles de kilovatios de electricidad limpia y comenzó a ser analizada por otros países para su posible implementación.

Suiza dio un paso innovador en la generación de energías renovables al demostrar que las vías del ferrocarril también pueden convertirse en una fuente de electricidad limpia.

Una prueba piloto realizada en el cantón de Neuchâtel confirmó que los paneles solares instalados entre los rieles funcionan con normalidad y no afectan la circulación ferroviaria.

El sistema fue desarrollado por la empresa Sun-Ways y comenzó a operar en 2025 sobre un tramo de 100 metros de vía en la localidad de Buttes.

A diferencia de otros proyectos, los módulos fotovoltaicos fueron colocados directamente entre los rieles, apoyados sobre las traviesas, aprovechando un espacio que hasta ahora permanecía sin utilización.

Durante más de un año de funcionamiento, el proyecto superó una de sus principales pruebas: más de 11.000 trenes circularon sobre el tramo experimental sin registrarse problemas estructurales, incidentes de seguridad ni alteraciones en el servicio ferroviario.

La empresa operadora de la línea confirmó que tampoco se detectaron inconvenientes para los maquinistas, ya que los paneles no generaron reflejos capaces de afectar la visibilidad durante la conducción.

Desde su puesta en marcha, la instalación produjo más de 16.000 kilovatios hora de electricidad, energía que fue incorporada directamente a la red eléctrica local para abastecer el consumo habitual.

Uno de los aspectos más novedosos del sistema es su diseño desmontable.

Los paneles pueden retirarse en apenas diez minutos cuando es necesario realizar inspecciones o tareas de mantenimiento sobre la infraestructura ferroviaria, permitiendo compatibilizar la generación de energía con la operación cotidiana del servicio.

Los investigadores también comprobaron un beneficio inesperado: el paso de los trenes genera una corriente de aire suficiente para remover gran parte del polvo acumulado sobre los paneles, reduciendo la necesidad de limpieza y disminuyendo los costos de mantenimiento.

Las proyecciones indican que, si esta tecnología se extendiera a gran parte de la red ferroviaria suiza, podrían aprovecharse unos 5.320 kilómetros de vías para producir hasta 1.000 millones de kilovatios hora por año, volumen equivalente al consumo eléctrico de aproximadamente 300.000 hogares y cercano al 2% de la demanda nacional de electricidad.

Tras los resultados obtenidos, varios países comenzaron a interesarse por el proyecto.

Francia ya firmó acuerdos para estudiar su aplicación en la red ferroviaria, mientras que Italia analiza desarrollar una experiencia piloto.

Corea del Sur e Indonesia también siguen de cerca esta tecnología, considerada una alternativa para aumentar la producción de energía renovable sin ocupar nuevas superficies destinadas a parques solares.

El principal desafío hacia el futuro será optimizar el transporte y distribución de la energía generada, aunque los primeros resultados muestran que la infraestructura ferroviaria podría convertirse en un aliado estratégico para avanzar hacia una matriz energética más sostenible.