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Punta del Este: El turismo generó más de 122 mil empleos y se consolida como motor clave del país.

El Monitor de la Cámara Uruguaya de Turismo, elaborado junto a CERES, expone el peso estructural del sector, pero advierte una caída en la rentabilidad y problemas de competitividad pese a una actividad elevada.

El turismo se consolidó en 2025 como uno de los pilares de la economía uruguaya, con una incidencia directa del 6,2% en el Producto Interno Bruto y más de 122 mil puestos de trabajo vinculados, según el Monitor CAMTUR 2026 presentado en Punta del Este.

El informe, elaborado en conjunto con CERES, detalla que el sector fue responsable de aproximadamente la mitad del crecimiento económico del país en el último año, con una incidencia estimada de 0,7 puntos porcentuales dentro de una expansión global cercana al 1,8%.

Además, el turismo se posicionó como uno de los principales rubros exportadores, con ingresos por unos 2.040 millones de dólares y un total de 3,6 millones de visitantes en 2025, una cifra que supera la cantidad de habitantes del país.

A nivel territorial, Maldonado lideró tanto en cantidad de turistas como en gasto, concentrando más de 877 mil visitantes y más de 1.000 millones de dólares, con niveles de gasto por persona que duplican el promedio nacional.

Pese a estos indicadores de volumen, el Monitor advierte un deterioro sostenido de la rentabilidad. En términos reales, los ingresos del sector se ubican 16% por debajo del promedio del período 2011-2019, mientras que los costos son 9% superiores, generando una brecha negativa de 25 puntos.

Esta pérdida de competitividad también se refleja en el gasto de los turistas. Aunque en dólares hubo una leve mejora interanual, en términos reales el gasto durante la última temporada fue 9% inferior al del año anterior, lo que sugiere una reducción en el consumo o en las tarifas.

En paralelo, el ingreso de turistas extranjeros mostró una caída del 8% en la temporada 2025-2026 respecto al ciclo previo, influido por factores como la relación de precios con Brasil y condiciones externas.

Otro indicador relevante es la pérdida de capacidad de compra del gasto turístico frente a los salarios: mientras en 2016 el gasto promedio de un visitante cubría 22 días de salario, en 2025 alcanza apenas para 15 días, reflejando el encarecimiento relativo del país.

No obstante, el turismo interno mostró dinamismo, con niveles récord de circulación hacia la costa este y máximos históricos en el tránsito por peajes y movimiento en terminales, lo que ayudó a sostener la actividad general.