operativo preventivo
Otra serpiente en la playa: retiraron un ejemplar venenoso en una zona concurrida de Carrasco.
Una serpiente venenosa de la especie crucera fue detectada este jueves en la playa de Carrasco, en Montevideo. El ejemplar fue custodiado por guardavidas y retirado de la zona por personal especializado, sin que se registraran personas lesionadas.
Un operativo preventivo se desplegó en las últimas horas en la playa de Carrasco, Montevideo, tras la detección de una crucera, serpiente venenosa perteneciente a la especie Bothrops alternatus, en un sector concurrido del balneario.
Según información recabada por Cadena del Mar, el aviso fue realizado por Prefectura, que solicitó apoyo ante la presencia del animal en un espacio público con alta afluencia de personas. De inmediato, guardavidas de la playa procedieron a mantener el área despejada, evitando la cercanía de bañistas y transeúntes.
Uno de los guardavidas, identificado como Carlos, permaneció monitoreando en todo momento al ejemplar hasta la llegada de voluntarios especializados en fauna silvestre, quienes concretaron el retiro de la serpiente con los protocolos de seguridad correspondientes. El procedimiento se desarrolló con calma y profesionalismo, lo que permitió llevar tranquilidad a los visitantes de la playa.
Desde las organizaciones intervinientes se explicó que todos los años se registran avistamientos de cruceras en la costa del Río de la Plata, debido a que existe una población estable río arriba, particularmente en zonas como Punta Espinillo y el departamento de San José. Se trata de una especie con comportamiento acuático, capaz de nadar y mantenerse a flote, siendo transportada por la corriente a lo largo de varios kilómetros.
Asimismo, se aclaró que la presencia de este ejemplar no implica un aumento de la población de serpientes en la zona costera. De acuerdo a datos oficiales del MSP, los accidentes ofídicos han disminuido en los últimos años.
El animal permanecerá en resguardo en instalaciones especializadas hasta que se defina su destino final, en coordinación con funcionarios del Ministerio de Ambiente, priorizando tanto la seguridad de la población como la preservación de la fauna silvestre.