susto en la costa
Montevideo: apareció una víbora venenosa en una playa llena de bañistas.
En la playa de Punta Yeguas, Montevideo, una serpiente venenosa apareció entre bañistas y fue retirada por equipos especializados sin que se registraran incidentes, en un operativo que llamó la atención por tratarse de una especie de riesgo médico conocida localmente como crucera y científicamente como Bothrops alternatus, propia de zonas húmedas de Sudamérica.
El episodio ocurrió este martes cuando personas que disfrutaban de la costa observaron la presencia de la crucera, una de las víboras más conocidas de la región, y dieron aviso a los servicios de emergencia.
Rápidamente se activó un protocolo preventivo para resguardar la seguridad de quienes estaban en el lugar, con la participación de guardavidas y de especialistas en manejo de fauna silvestre, que lograron retirar el ejemplar sin que se produjeran mordeduras ni que fuera necesaria atención médica para los bañistas.
La crucera (Bothrops alternatus) es una víbora venenosa de la familia Viperidae que habita en ambientes húmedos de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, y también recibe nombres como víbora de la cruz o yarará grande por los patrones cruzados de su piel.
Aunque su mordedura puede causar efectos graves en humanos, como dolor, hinchazón y alteraciones en la coagulación de la sangre, la mayoría de las picaduras no son fatales si se recibe tratamiento médico adecuado con suero antiofídico específico.
En Uruguay, esta especie no es rara en zonas naturales y humedales del país, y generalmente evita el contacto con personas, aunque puede acercarse a áreas costeras en busca de refugio o alimento.
Los especialistas destacaron que no se trata de un comportamiento agresivo hacia las personas, sino de una presencia ocasional que requiere precaución y alerta por parte de quienes transitan o disfrutan espacios al aire libre.
Las autoridades ambientales y de salud aprovecharon el hecho para recordar a la población la importancia de no manipular serpientes ni otros animales salvajes, de mantener distancia respetuosa y de avisar de inmediato a los servicios de emergencia si se detecta la presencia de ofidios venenosos en zonas urbanas o turísticas.
También se subrayó la necesidad de que, frente a una posible mordedura, se solicite asistencia médica urgente, ya que el tratamiento con suero específico puede ser clave para evitar complicaciones.