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Estrategia contra el HIV: "PrEP" avanza en el mundo y busca consolidarse en Uruguay.
La profilaxis preexposición al HIV, identificada por la sigla PrEP, se posiciona como una de las herramientas más eficaces para reducir nuevas infecciones. Mientras España incorporó la versión inyectable a su sistema público de salud, en nuestro país la estrategia se aplica principalmente mediante comprimidos. Referentes del ámbito sanitario remarcan que deben seguir fortaleciéndose los mecanismos de prevención más efectivos, aunque también consideran fundamental informar sobre las alternativas disponibles; aunque no protejan de las ITS.
En la lucha contra el HIV, la ciencia ha incorporado en los últimos años nuevas herramientas que amplían las estrategias de prevención disponibles y buscan reducir la transmisión del virus.
Entre ellas se encuentra la profilaxis preexposición, conocida por la sigla PrEP, un tratamiento preventivo dirigido a personas que no viven con HIV pero presentan mayor riesgo de exposición.
Su objetivo es impedir la infección mediante la administración anticipada de medicamentos antirretrovirales.
Desde la comunidad médica se enfatiza que este recurso no sustituye otras medidas de cuidado. Forma parte, en cambio, de un enfoque denominado prevención combinada, donde continúan siendo centrales el uso del preservativo, el testeo periódico, el acceso a información confiable y el seguimiento sanitario.
Modalidades de tratamiento:
La forma más extendida de PrEP a nivel internacional es la oral, basada en comprimidos que combinan fármacos como tenofovir y emtricitabina.
Cuando se utiliza de manera adecuada y con control médico, su eficacia preventiva supera el 90%.
En los últimos años comenzó a expandirse además una alternativa de acción prolongada: la PrEP inyectable.
En este caso, el medicamento más difundido es el Cabotegravir, que se administra por vía intramuscular cada dos meses y constituye una opción pensada para quienes presentan dificultades para sostener la toma diaria de pastillas.
¿Qué sucede en otros países?
La incorporación de esta herramienta preventiva avanza con distintas velocidades según las políticas sanitarias de cada Nación.
En España, por ejemplo, el Ministerio de Sanidad resolvió el pasado mes de febrero incluir la PrEP inyectable dentro del Sistema Nacional de Salud, convirtiendo al país en el primero de la Unión Europea en financiar este tratamiento como parte de su cobertura pública.
La incorporación del medicamento Apretude, basado en cabotegravir de acción prolongada, permite ofrecer una alternativa preventiva a personas con mayor exposición al virus que no utilizan o no pueden sostener el esquema oral.
En África, países como Zambia y Eswatini comenzaron a implementar programas con formulaciones inyectables dentro de sus estrategias nacionales de prevención.
En Estados Unidos, por su parte, el cabotegravir ya fue aprobado por las autoridades regulatorias y forma parte de políticas sanitarias destinadas a poblaciones prioritarias.
La realidad en Uruguay:
PrEP se encuentra disponible principalmente en su modalidad oral, dentro de programas de prevención impulsados por el Ministerio de Salud Pública y servicios especializados.
El tratamiento se prescribe a personas HIV negativas con mayor riesgo de exposición, siempre acompañado de controles médicos periódicos y seguimiento clínico.
Por el momento, la versión inyectable de larga duración no integra las estrategias aplicadas en nuestro país, aunque el avance de estas políticas en otras regiones mantiene abierto el análisis sobre su eventual incorporación en el futuro.
Prevención e información:
El consenso en el ámbito sanitario sostiene que las herramientas preventivas más eficaces deben continuar siendo promovidas de forma sostenida.
Al mismo tiempo, también se considera necesario informar que existen alternativas complementarias respaldadas por la evidencia científica, especialmente para aquellas personas que, por distintas razones, no utilizan otros métodos de protección.
En ese escenario, la PrEP se consolida como una herramienta relevante dentro de la prevención del HIV, tanto en su modalidad oral como en las nuevas presentaciones inyectables.
La evolución de estos tratamientos demuestra que la investigación biomédica continúa generando respuestas cada vez más amplias y adaptables frente a uno de los principales desafíos de la salud pública mundial.
Es importante aclarar que la PrEP (profilaxis preexposición) no reemplaza ni deja sin efecto otras medidas de prevención frente al HIV.
Este tratamiento preventivo reduce significativamente el riesgo de infección cuando se utiliza correctamente, pero no protege contra otras infecciones de transmisión sexual ni evita embarazos.
Por ese motivo, las autoridades sanitarias y la comunidad médica recomiendan que su utilización se integre dentro de estrategias de prevención combinada, que incluyen el uso del preservativo, el testeo periódico y el acompañamiento médico.
PrEP no protege contra otras infecciones de transmisión sexual (ITS) como Sífilis, Gonorrea, Clamidia, Herpes, Virus del papiloma humano (HPV), etcétera.
Por eso siempre se recomienda usar preservativo y realizar controles médicos periódicos.
Imagen: Cadena del Mar.