VIDA MARINA
Tiburones tigre (Ecosistema) el depredador que limpia los mares.
Capaces de devorar desde tortugas y aves hasta neumáticos, televisores y otros residuos humanos, los tiburones tigre tienen una de las dietas más amplias entre los grandes depredadores marinos. Su comportamiento cumple además una función fundamental para mantener el equilibrio de los océanos.
Son enormes, poderosos y capaces de enfrentarse a algunas de las condiciones más extremas del océano. Los tiburones tigre son considerados uno de los grandes superdepredadores marinos y tienen una característica que los diferencia de prácticamente cualquier otro tiburón: comen casi cualquier cosa.
Por eso se ganaron un curioso apodo: los “contenedores de basura del océano”.

Su menú incluye moluscos, mantarrayas, serpientes marinas, focas, calamares, ballenas, aves y mamíferos terrestres. En los estómagos de algunos ejemplares se encontraron restos de perros, gatos, cabras, antílopes e incluso un equidna, un animal cubierto de espinas.
Pero la lista no termina ahí.
Los tiburones tigre también ingieren objetos arrojados al mar por los seres humanos: bolsas de alimentos, cigarrillos, neumáticos, televisores, chapas de automóviles y otros residuos. Su sistema digestivo y su comportamiento oportunista les permiten explorar prácticamente cualquier fuente de alimento disponible.
COMEN INCLUSO DURANTE LOS HURACANES.
Uno de los comportamientos más sorprendentes fue observado durante el huracán Matthew, que golpeó las Bahamas en octubre de 2016 como una tormenta de categoría 5.
Los investigadores esperaban que los tiburones tigre abandonaran las aguas poco profundas para buscar refugio. Sin embargo, ocurrió exactamente lo contrario.
Los dispositivos de seguimiento mostraron que los tiburones permanecieron en la zona y que, después del paso del huracán, su número prácticamente se duplicó.
La explicación estaría en la enorme cantidad de animales muertos o debilitados que dejó la tormenta.
Tortugas, peces, langostas, cangrejos y aves quedaron disponibles como alimento. Para los tiburones tigre, la tormenta aparentemente representó no solamente una amenaza, sino también una oportunidad extraordinaria para alimentarse.
UNA ESPECIE QUE “LIMPIA” EL OCÉANO.
Su comportamiento tiene consecuencias importantes para el ecosistema.
Los tiburones tigre suelen aprovechar animales muertos, enfermos o debilitados. Al hacerlo, ayudan a retirar individuos que podrían contribuir a la propagación de enfermedades.
También pueden regular las poblaciones de determinadas especies. En zonas donde se concentran tortugas marinas, por ejemplo, los tiburones pueden alimentarse de ejemplares debilitados y contribuir indirectamente a evitar una presión excesiva sobre las praderas marinas, ecosistemas fundamentales para numerosas especies.
Además, estos animales parecen tener una extraordinaria capacidad para anticipar dónde y cuándo habrá alimento.
Pueden desplazarse miles de kilómetros para coincidir con fenómenos estacionales, como la reproducción de tortugas verdes o la aparición de crías de aves marinas.
Se han registrado desplazamientos de más de 7.500 kilómetros en viajes de ida y vuelta, mientras que un ejemplar llegó a recorrer unos 44.000 kilómetros durante un circuito de tres años por el Atlántico.
NO SON SIMPLES MÁQUINAS DE COMER.
Pese a su reputación, investigadores que trabajan con ellos sostienen que los tiburones tigre tienen comportamientos mucho más complejos de lo que suele imaginarse.
Algunos ejemplares son más audaces y otros más cautelosos. También se han observado diferencias individuales en su manera de relacionarse con otros tiburones.

Esto lleva a los científicos a considerar que estos enormes depredadores poseen comportamientos sociales y personalidades individuales más complejas de lo que tradicionalmente se pensaba.
Su enorme variedad alimentaria, lejos de convertirlos simplemente en depredadores voraces, los transforma en una pieza fundamental de la cadena alimentaria.
Desde lo más alto de la red trófica, los tiburones tigre pueden influir en la cantidad, distribución y comportamiento de otras especies.
En definitiva, detrás de la imagen del temible depredador que devora prácticamente todo existe un animal que cumple una función esencial: ayudar a mantener el equilibrio de la vida marina.