FRUTALES
Granado: resistente para patios y espacios reducidos.
Tolera períodos de sequía, tiene raíces poco invasivas y puede desarrollarse en distintos tipos de suelo. Además, produce granadas durante los meses cálidos.
El granado, conocido científicamente como Punica granatum, es una alternativa para quienes buscan un árbol frutal de bajo mantenimiento, tamaño manejable y buena capacidad de adaptación.
Una de sus principales ventajas es el sistema radicular. Sus raíces son mayormente superficiales y, en condiciones normales, no suelen provocar daños en veredas, aunque conviene mantener cierta distancia de construcciones y cañerías.
La especie puede crecer en diferentes terrenos e incluso tolerar cierta salinidad y presencia de caliza. Para desarrollarse correctamente necesita buen drenaje y una disponibilidad adecuada de agua, sobre todo durante sus primeras etapas.
Además de su valor ornamental, produce granadas en los meses cálidos, sumando el atractivo de obtener fruta en el propio hogar.