OTROS TIEMPOS
Día del Patrimonio (Punta del Este): dos teléfonos públicos quedaron esperando una llamada.
En plena Parada 2, antiguos equipos de ANTEL permanecen entre grafitis, deterioro y actos de vandalismo. Uno conserva el recordado “tubo”; al otro sólo le queda el cable, en una esquina que refleja cuánto cambiaron las comunicaciones y los hábitos de los uruguayos.
En coincidencia con la celebración que hoy sábado 3 y mañana domingo 4 de octubre invita a recorrer la historia y la identidad de Uruguay, oyentes de Cadena del Mar (106.5 F.M.) enviaron registros fotográficos en una vereda de nuestro principal balneario con una particular huella.
Dos teléfonos públicos que durante años integraron el paisaje urbano continúan allí, convertidos por la evolución tecnológica en testigos de una rutina prácticamente desaparecida.
Las cabinas están ubicadas en la intersección de avenida Francisco Salazar y calle Joaquín Lenzina, en la zona de la Parada 2 de Punta del Este.
Ambas conservan su característico color azul, aunque presentan grafitis, diferentes intervenciones y notorios signos de desgaste.
El paso de los años dejó marcas distintas en cada equipo.
Uno mantiene el tradicional auricular y micrófono -popularmente conocido como “tubo”-, mientras que el restante lo perdió y exhibe únicamente el cable que lo conectaba al dispositivo.
Para varias generaciones, la escena despierta recuerdos.
Antes de que llevar un celular en el bolsillo se volviera habitual, realizar una llamada fuera de casa podía implicar localizar uno de estos puntos y disponer de monedas, fichas o, posteriormente, una tarjeta telefónica.
Los modelos que todavía se observan en esa esquina corresponden al sistema Telecard.
Estos dispositivos no contaban con alcancía ni utilizaban tarjetas con chip -en su mayoría-, sino que incorporaban un lector de banda magnética.
Además, podían recibir llamadas y permitían comunicarse gratuitamente con servicios de emergencia.
La red de telefonía pública llegó a ocupar un lugar relevante en Uruguay.
En 1999 existían aproximadamente 9.800 unidades y la cantidad continuó creciendo hasta alcanzar unas 15.500 en 2005.
Posteriormente, la expansión de la telefonía móvil transformó las formas de comunicación y aquellos puntos distribuidos por calles, plazas y otros espacios fueron perdiendo protagonismo.
Hace 25 años, que uno de estos aparatos dejara de funcionar podía convertirse en un reclamo ante el Legislativo y también el Ejecutivo.
El contraste con el presente resulta inevitable.
Quienes hoy pasan por Francisco Salazar y Joaquín Lenzina probablemente lleven consigo un celular capaz de realizar llamadas, enviar mensajes, tomar fotografías y acceder a internet prácticamente desde cualquier lugar.
Las viejas cabinas, mientras tanto, siguen sobre la vereda.
La particular postal coincide con la 32° edición del Día del Patrimonio, que se desarrolla hoy sábado 3 y mañana domingo 4 de octubre bajo la consigna “Raíces indígenas: pasado, presente y futuro”.
Más de 560 actividades fueron programadas en distintos puntos del país, mientras nuestro departamento de Maldonado cuenta con una amplia propuesta que se extenderá hasta el 17 de octubre.
Los dos teléfonos de la Parada 2 no integran una exposición ni corresponde calificarlos como bienes patrimoniales.
Su presencia ofrece otra forma de observar las transformaciones de la vida cotidiana y recordar objetos que alguna vez resultaron indispensables.
En un fin de semana dedicado a recuperar historias y costumbres, Punta del Este conserva así una pequeña paradoja a cielo abierto: dos teléfonos siguen esperando en la esquina, aunque hace mucho que casi nadie necesita buscarlos para hacer una llamada.