SALUD

Nutrición: las frutas con compuestos antiinflamatorios que expertos de Harvard recomiendan sumar a la alimentación diaria.

Un informe de la prestigiosa Universidad de Harvard destaca la importancia de consumir entre una taza y media y dos tazas de distintas variedades de frutas por jornada. La incorporación constante de estos alimentos ayuda a contrarrestar la inflamación crónica de bajo grado asociada al desarrollo de patologías modernas.

La Universidad de Harvard publicó un detallado análisis científico enfocado en las propiedades medicinales y el impacto biológico que posee el consumo regular de determinadas especies frutales en el organismo humano.

El estudio académico fue divulgado de manera oficial a través de la plataforma especializada de divulgación médica Harvard Health Publishing.

Los investigadores explicaron que la inflamación crónica de bajo grado constituye un factor de riesgo determinante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y afecciones de origen intestinal.

El informe resalta que los componentes naturales presentes en la pulpa y la cáscara actúan de manera directa como potentes antioxidantes naturales.

Los profesionales de la salud recomiendan ingerir diariamente una porción variada que oscile entre 1,5 y 2 tazas para optimizar el funcionamiento del sistema inmunológico.

El documento destaca el rol de los frutos rojos, grupo que integra a las frutillas y arándanos, debido a su altísima concentración de compuestos vegetales denominados antocianinas.

El consumo habitual de estos pequeños frutos se encuentra científicamente vinculado a una reducción del riesgo de padecer la condición neurodegenerativa del Alzheimer.

La investigación científica incluyó un seguimiento sobre una población de 35.000 mujeres para evaluar el impacto a largo plazo de las manzanas y las peras.

Los resultados demostraron una correlación positiva entre la ingesta sistemática de estas dos frutas y una menor tasa de mortalidad por patologías cardíacas.

El listado de los expertos de Harvard pondera además a las frutas con carozo, destacando las propiedades de las cerezas para mitigar la rigidez muscular tras la actividad física.

Los frutos cítricos como el pomelo y la mandarina aportan dosis masivas de vitamina C junto a flavonoides que ejercen funciones de protección del sistema circulatorio.

La prestigiosa academia médica incorporó finalmente a las granadas y uvas debido a sus notables aportes de fibra dietética, potasio y polifenoles esenciales.

Los autores del artículo aclararon que estas pautas nutricionales preventivas operan como complementos de bienestar y bajo ningún concepto sustituyen a los tratamientos farmacológicos.