RECETAS

Morrones rellenos en el microondas: una receta rápida sin horno ni sartén.

Con pocos ingredientes y en apenas unos minutos se pueden preparar morrones rellenos, aprovechando verduras y legumbres que haya en la heladera. La clave está en precocinar los morrones antes de incorporar el relleno.

Cuando falta tiempo para cocinar, el microondas puede convertirse en una herramienta práctica para resolver una comida completa.

Una de las opciones más sencillas son estos morrones rellenos, que pueden prepararse sin utilizar horno ni sartén.

La receta lleva unos 3 minutos de preparación y alrededor de 5 minutos de cocción, aunque el tiempo puede variar según la potencia del microondas y el tamaño de los morrones.

Para cuatro porciones se necesitan 3 morrones, media cebolla blanca, un zucchini mediano, una lata de lentejas y 150 gramos de queso. También se pueden modificar los ingredientes del relleno y utilizar arroz cocido, aceitunas u otras verduras disponibles.

Antes de comenzar, es importante elegir morrones que tengan la piel firme, brillante y sin zonas blandas o arrugadas. Luego deben lavarse correctamente junto con el resto de los vegetales.

El primer paso consiste en cortar los morrones por la mitad y retirar cuidadosamente las semillas y las nervaduras blancas del interior. Es recomendable elegir unidades de tamaño similar para que la cocción sea pareja.

Una vez preparados, se colocan en un recipiente apto para microondas, se tapan y se cocinan durante aproximadamente 3 minutos. Esta precocción permite que el morrón se ablande antes de incorporar el relleno.

Mientras tanto, se prepara la mezcla. Se ralla el zucchini, se corta la cebolla en pequeños cubos y se cocinan hasta que estén tiernos. Luego se incorporan las lentejas y se condimenta con sal, pimienta y un poco de pimentón.

Cuando los morrones están precocidos, se rellenan con la preparación y se agrega el queso cortado en trozos.

Finalmente, se llevan nuevamente al microondas durante aproximadamente 3 minutos, hasta que el queso se funda y los vegetales alcancen la textura deseada.

Una de las ventajas de esta preparación es que permite adaptar el relleno según lo que haya disponible. Se puede utilizar arroz cocido, otras legumbres, verduras, carne previamente cocida o diferentes tipos de queso.

El resultado es una comida rápida, rendidora y versátil, ideal para esos días en los que el tiempo para cocinar es limitado.