SALUD MENTAL

Pensar distinto (Psicología): el hábito asociado a una mayor capacidad intelectual.

Cuestionar las propias ideas, considerar argumentos contrarios y aceptar un cambio de opinión cuando aparecen nuevas pruebas son conductas vinculadas con mejores habilidades de razonamiento.

La capacidad para revisar una conclusión puede ser tan importante como encontrar una respuesta correcta.

Desde la psicología cognitiva, este comportamiento se conoce como pensamiento activamente abierto y consiste en evaluar distintas perspectivas, buscar información que desafíe las creencias personales y evitar decisiones apresuradas.

El psicólogo Mark Travers destacó esta disposición como una característica relacionada con un razonamiento más desarrollado.

Investigaciones vinculadas a los trabajos de Keith Stanovich y Richard West también observaron mejores resultados en determinadas pruebas cognitivas entre quienes muestran mayor flexibilidad intelectual.

Esto no implica dudar de todo, sino sostener una postura cuando existen fundamentos y modificarla cuando nueva evidencia demuestra lo contrario.

La habilidad adquiere especial relevancia frente al volumen de contenidos que circula en redes sociales, donde los algoritmos pueden reforzar opiniones previas.

Buscar deliberadamente otras perspectivas ayuda a reducir respuestas automáticas y favorece el pensamiento crítico.

De todos modos, la evidencia científica advierte que ningún comportamiento aislado permite determinar la inteligencia de una persona, ya que se trata de una capacidad compleja que involucra múltiples factores.