NATURALEZA HÓSTIL

Hongos zombie (México): seis ejemplares capaces de manipular a las hormigas y alterar su comportamiento.

Los organismos fueron identificados en los bosques tropicales de Jalisco y pertenecen al complejo Ophiocordyceps. Infectan a determinadas especies de hormigas, modifican su conducta y las conducen hacia lugares ideales para que el hongo complete su ciclo reproductivo. Los científicos aclaran que no representan una amenaza conocida para los seres humanos.

La escena parece salida de The Last of Us, pero ocurre en la naturaleza.

Investigadores identificaron seis nuevas especies de hongos parásitos en bosques tropicales de Jalisco, México, capaces de infectar hormigas y alterar su comportamiento hasta llevarlas a lugares favorables para reproducirse.

El hallazgo fue realizado por el micólogo César Ballesteros Aguirre, de la Universidad de Guadalajara.

Los organismos pertenecen al complejo Ophiocordyceps unilateralis, especializado en parasitar insectos.

Las esporas ingresan al cuerpo de la hormiga y liberan sustancias que modifican su conducta.

El insecto termina desplazándose hacia un sitio adecuado para el hongo y puede quedar sujeto con sus mandíbulas a una hoja, corteza o raíz.

Tras su fallecimiento, el organismo utiliza el cuerpo como fuente de nutrientes y libera nuevas esporas.

Aunque suele hablarse de “hongos zombi”, existe una precisión importante: el hongo no necesariamente controla directamente el cerebro.

Estudios previos muestran que puede extenderse por músculos y otros tejidos mientras el cerebro permanece relativamente poco afectado.

Este fenómeno inspiró parcialmente a The Last of Us, pero no representa una amenaza conocida para los humanos.

Estos hongos presentan una elevada especialización hacia huéspedes concretos y no se ha observado que puedan infectar personas de esa manera.

Además de su impacto visual, cumplen una función ecológica al ayudar a regular poblaciones de hormigas. Las propias colonias también poseen mecanismos de defensa que pueden limitar la propagación de las infecciones.

Una de las nuevas especies fue bautizada Ophiocordyceps deltoroi, en homenaje al cineasta mexicano Guillermo del Toro.

Ballesteros explicó que su morfología le recordó a criaturas de películas como El laberinto del fauno.

Los científicos creen que el descubrimiento podría representar apenas una pequeña parte de la diversidad existente en México.

El estudio de estos hongos también podría ayudar a comprender mejor las sustancias con las que ciertos organismos logran modificar el comportamiento de sus huéspedes.