FAUNA
Crisis de extinción (Australia): el numbat demuestra que todavía hay especies que pueden salvarse.
Mientras científicos advierten sobre la desaparición acelerada de fauna y flora, el numbat logró recuperarse después de décadas de conservación. Su historia convive con la pérdida de al menos un centenar de especies que los investigadores consideran ya desaparecidas.
Australia enfrenta una paradoja ambiental: posee una de las mayores concentraciones de especies únicas del planeta, pero también registra una grave crisis de extinción de mamíferos.
Más del 80% de sus especies no existe en ninguna otra región, por lo que cada desaparición representa una pérdida irreemplazable.
Los científicos atribuyen esta situación a una combinación de destrucción del hábitat, especies invasoras, enfermedades, incendios, inundaciones y cambio climático, factores que además fragmentan y aíslan a las poblaciones sobrevivientes.
En este contexto, el numbat aparece como un caso alentador.
En Dryandra, cuando quedaban menos de 50 ejemplares, comenzaron programas de conservación basados en protección del hábitat, control de depredadores, seguimiento y reproducción en cautiverio.
La liberación de animales criados bajo cuidado humano también busca mejorar la diversidad genética de las poblaciones salvajes y evitar problemas derivados de grupos demasiado pequeños.
Sin embargo, la presión continúa.
La expansión urbana, agricultura, minería y explotación forestal reducen ambientes naturales, mientras especies introducidas como gatos, zorros, conejos y sapos de caña agravan el problema.
El cambio climático suma temperaturas extremas, incendios y otros eventos capaces de alterar ecosistemas completos.
El gobierno australiano reconoce oficialmente 67 especies extinguidas, aunque investigadores estiman que la cifra real podría superar el centenar.
Por eso, la recuperación del numbat tiene un significado especial: demuestra que la extinción no siempre es inevitable, pero también que cuanto más pequeña y fragmentada es una población, más difícil y costoso resulta recuperarla.