Verano 2026
Punta del Este: rescatan a tres niños tras el vuelco de un catamarán en Playa Mansa.
El Supervisor General de la Brigada de Guardavidas de Maldonado alertó sobre el aumento de intervenciones durante el Carnaval y subrayó la necesidad de extremar los cuidados, especialmente en casos que involucraron a niños.
El Supervisor General de la Brigada de Guardavidas de Maldonado, Marcelo Simoncelli, informó que en las últimas 48 horas se realizaron varios rescates con menores de edad en las playas del departamento, en el marco de una masiva concurrencia por los días de Carnaval y condiciones marítimas que exigieron respuestas rápidas y coordinadas.
Uno de los episodios más significativos ocurrió antes de ayer, sobre las 17:00 horas, en Playa Mansa a la altura de la Parada 3. Un catamarán se dio vuelta con seis ocupantes: tres adultos y tres niños de entre 5 y 10 años. “No pudieron dar vuelta la embarcación porque rompieron la vela”, explicó Simoncelli, y detalló que un guardavidas apostado en la zona acudió de inmediato con una moto de agua, logrando rescatar a todos los tripulantes sin lesiones.
En Playa Brava, donde las corrientes son más intensas y cambiantes, las asistencias son prácticamente diarias. En la desembocadura del Arroyo Maldonado, en la Boca Oeste del lado de La Gorgorita, dos personas que utilizaban una tabla de surf y un morey no conseguían regresar a la orilla. “No podían volver y los guardavidas tuvieron que sacarlos por arriba de las rocas”, relató.
Otro operativo complejo se registró en la zona de Los Dedos, bajo fuerte viento del este. “Fue un rescate bastante importante. El guardavidas tuvo que salir por arriba de las rocas por la fuerte corriente”, indicó. Durante la maniobra el funcionario sufrió algunos cortes, aunque retomó rápidamente sus tareas.
Además de los rescates en el agua, el supervisor hizo especial énfasis en los casos de niños extraviados en la playa, una situación que se repite a diario. “Todos los días tenemos casos de niños perdidos, de tres, cuatro o cinco años. Es algo habitual en todo el verano”, afirmó. Y advirtió: “En un segundo los padres dicen ‘recién se me perdió’, pero a veces el niño aparece en otra parada, a varios cientos de metros. No es un minuto, tuvo que caminar bastante”.
Simoncelli recordó que en sectores como Playa Mansa existen distancias superiores al kilómetro entre puestos de guardavidas, lo que puede facilitar que un menor se desplace sin ser advertido. No obstante, destacó que la comunicación permanente entre los equipos mediante handy permite activar rápidamente los protocolos y localizar a los niños en pocos minutos.
De acuerdo a los registros de la base de guardavidas, en lo que va de la temporada se contabilizan 413 intervenciones entre rescates y asistencias, con 668 personas involucradas. Con playas colmadas y un flujo turístico que se mantiene alto, la Brigada refuerza el llamado a la responsabilidad de los adultos y a respetar las indicaciones del personal, en una etapa del verano donde la prevención resulta clave para evitar situaciones de riesgo.
¿CÓMO SE DIO EL RESCATE EN PARADA 3 DE PLAYA MANSA?
En relación al rescate del catamarán que se dio vuelta en la costa de Playa Mansa, el guardavidas Martín Núñez relató cómo se desarrolló el operativo y el momento de tensión que se vivió al advertir la presencia de tres menores entre los ocupantes.
Según explicó, la alerta llegó desde el equipo que opera la moto de agua de rescate. “Me avisan los chicos de la moto que había un catamarán derivando, volcado y con gente arriba, entre ellos tres niños y tres adultos, y en ese momento proseguimos al rescate”, señaló. La embarcación se encontraba a la deriva y con sus tripulantes aferrados a la estructura, sin poder revertir la situación.
Al arribar al lugar, Núñez priorizó la contención emocional del grupo. “Cuando llego hacia ellos, ya los tranquilizo porque estaban muy nerviosos y asustados, más que nada por los niños”, indicó. A pedido de los propios padres, la evacuación comenzó por los menores. “Me pidieron que por favor sacáramos a los niños primero, y acudimos a sacarlos y luego regresamos por los adultos”, detalló sobre la secuencia del rescate.
Si bien no se constataron lesiones de entidad, el guardavidas advirtió señales compatibles con exposición prolongada al frío. “Lesiones no, pero algunos presentaban principio de hipotermia, con temblores, piel pálida y fría, por el tiempo que habían estado en el agua. Era un día ventoso y eso también influye cuando uno permanece mojado”, explicó.
En cuanto a los recursos utilizados, Núñez precisó que el equipo cuenta con motos de agua y tablones de rescate como herramientas principales para este tipo de intervenciones. Además, destacó la coordinación con otras fuerzas en caso de ser necesario. “Si necesitamos algo más urgente también damos aviso a Prefectura, que apoya con gomones o embarcaciones”, afirmó.
El testimonio del funcionario permite dimensionar la rapidez y el protocolo aplicado en una situación que, por la presencia de niños y las condiciones climáticas, exigió máxima precisión y sangre fría para evitar consecuencias mayores.