Reclamo vecinal

Maldonado (Chacras del Pinar): Más de 150 familias reclaman soluciones urgentes para calles y alumbrado público.

El tránsito constante, la polvareda y la escasa visibilidad nocturna forman parte de una problemática que residentes buscan visibilizar con el objetivo de impulsar mejoras estructurales.

Los residentes de Chacras del Pinar, barrio público conocido como Barrio Jardín, hicieron público su planteo ante la situación que atraviesan a diario debido al estado de sus calles principales y la carencia de infraestructura básica.

Actualmente, el vecindario está conformado por más de 150 familias y cuenta con dos arterias centrales de acceso: Mar Azul y Horizonte. Ambas vías, además de conectar a los vecinos del lugar, funcionan como ingreso a los fraccionamientos Colinas y Chacras de Florida, que también utilizan estas calles como paso habitual.

“Somos muchas familias que dependemos únicamente de estas dos calles para entrar y salir todos los días. El tránsito es constante y eso hace que el deterioro sea muy rápido”, señaló una vecina consultada. Según explican, si bien periódicamente se realizan tareas de mantenimiento, el arreglo no suele perdurar debido al alto flujo vehicular, que incluye camiones vinculados a obras en desarrollo y vehículos de reparto.

Uno de los principales inconvenientes es la polvareda que se genera, especialmente en jornadas secas. “Esto que se ve en los videos es lo que respiramos a diario. Es una situación que nos preocupa por la salud de nuestros hijos y de los adultos mayores”, manifestaron. También indicaron que se han registrado vehículos que han sufrido daños o despistes producto del estado del terreno.

Ante este panorama, la comisión de vecinos ha presentado cartas y reclamos formales solicitando una solución de mayor alcance. “No buscamos algo extraordinario, simplemente pedimos que se evalúe la posibilidad de realizar un riego asfáltico en Mar Azul y Horizonte para mejorar la transitabilidad y reducir el polvo”, explicaron. Entienden que una intervención de ese tipo podría brindar mayor estabilidad a las calles y disminuir riesgos.

En materia de iluminación, los vecinos comentaron que el lugar no cuenta con alumbrado público en su interior ni en las vías principales, por lo que algunos residentes han optado por instalar faroles y reflectores con recursos propios. “Hemos comprado postes y colocado focos conectados al suministro domiciliario para tener un poco más de seguridad en la noche”, relató otro vecino.

Cabe señalar que esta zona en sus inicios funcionó bajo modalidad privada, actualmente es público y de libre acceso, aunque mantiene portones por razones de seguridad. Los propios habitantes se encargan del mantenimiento básico cuando surgen inconvenientes, mientras que las calles son de jurisdicción departamental.

Los residentes confían en que, las autoridades puedan tomar conocimiento detallado de la situación y evaluar alternativas que permitan mejorar las condiciones actuales. “Solo queremos que se nos tenga en cuenta y que podamos vivir con mayor tranquilidad”, puntualizaron.