producción artesanal
Punta del Este: crece la venta de huevos de Pascua con propuestas personalizadas.
El pastelero de Café de la Mansa Zunino, Gianfranco Ribeiro, describió el intenso ritmo previo a Pascuas, con una fuerte demanda de huevos de chocolate en distintos formatos y sabores.
La celebración de Pascuas vuelve a posicionarse como uno de los momentos más significativos del calendario, tanto por su valor simbólico como por el impacto en el consumo, donde los huevos de chocolate ocupan un lugar central en la tradición.
En Punta del Este, el pastelero de Café de la Mansa Zunino, Gianfranco Ribeiro, explicó que en los días previos al domingo de Pascua el trabajo se intensifica de forma notoria.
“Hace más de una semana que venimos con muchísimo movimiento, dedicados casi por completo a los huevos de Pascua”, señaló en diálogo con Cadena del Mar.
La producción artesanal se caracteriza por su diversidad y adaptación a la demanda.
“Es difícil dar un número exacto porque hacemos muchos formatos: desde los más chicos de 25 o 100 gramos hasta los XL, conejos y huevos en 3D. Vamos produciendo según lo que el público va pidiendo”, indicó.
Esta flexibilidad responde a un consumidor que busca cada vez más opciones personalizadas. “La mayoría de los clientes habituales reserva con anticipación. Eligen el tipo de chocolate, el relleno, cómo lo quieren, y así ya lo tienen pronto para el domingo”, explicó Ribeiro.
En cuanto a las variedades, predominan tres tipos de chocolate: blanco, con leche y semiamargo, aunque la propuesta va más allá de lo clásico. “Jugamos con combinaciones, mezclamos chocolates y armamos distintas presentaciones para que haya variedad y cada uno encuentre lo que le gusta”, afirmó.
Más allá de lo comercial, la Pascua mantiene su significado tradicional vinculado a la renovación y la vida nueva. El huevo, como símbolo, representa ese renacer, mientras que el chocolate se consolidó como su expresión moderna, especialmente en el ámbito urbano.
Ribeiro también destacó el clima especial que genera la fecha. “Es una semana distinta, viene mucha gente, familias, turistas. El chocolate pasa a ser protagonista y eso se nota en el ambiente”, expresó.
“Los colores son parte de la identidad de Pascuas. Tratamos de mantener diseños clásicos, pero siempre con detalles que llamen la atención”, agregó.