COMUNIDAD Y FE
Domingo de Pascua: Celebrando la Resurrección.
La Iglesia y sus Fieles, viven hoy el momento central del cristianismo, dando inicio a un tiempo litúrgico marcado por alegría, esperanza y proclamación de vida nueva, tras el recorrido de la Semana Santa.
La Pascua constituye el eje de la fe cristiana y el punto culminante del calendario litúrgico, al expresar el sentido profundo del mensaje evangélico: la victoria de la vida sobre la muerte.
Millones en todo el mundo evocan en esta jornada la Resurrección de Jesucristo, hecho que, según los Evangelios, ocurrió al tercer día después de la crucifixión.
Para la doctrina católica, este acontecimiento no es simbólico ni secundario, sino la verdad fundante sobre la que se sostiene la fe desde sus orígenes.
El Señor regresó de la muerte cumpliendo el mandato divino de Dios, probando así que era el salvador de la humanidad.
Desde el Vaticano, el Papa León XIV ha señalado en sus mensajes pascuales que esta solemnidad representa "un paso”: de la muerte a la vida, del miedo a la esperanza, de la oscuridad a la luz, subrayando que no se trata sólo de un hecho del pasado, sino de una realidad que interpela el presente.
El camino hacia esta jornada tuvo su instancia más significativa en la Vigilia Pascual, celebrada en la noche de ayer sábado, considerada la más importante del año litúrgico.
Allí, el encendido del cirio pascual —símbolo de Cristo vivo— y la proclamación del anuncio marcan el tránsito desde el recogimiento hacia la plenitud.
A lo largo de hoy domingo, las comunidades cristianas participan de oficios religiosos y encuentros familiares que reflejan el carácter luminoso de la fecha.
Con esta jornada se abre además el Tiempo Pascual, un período de cincuenta días que se extiende hasta Pentecostés.
Más allá del ámbito confesional, la Pascua proyecta un significado de alcance universal:
Para los creyentes, reafirma la certeza de que la vida prevalece sobre la muerte; para otros, se presenta como una referencia simbólica vinculada al renacer, la reconciliación y la posibilidad de recomenzar.
En Uruguay, donde la fecha coincide con la denominada Semana de Turismo, el día mantiene su dimensión espiritual para miles de personas que participan de celebraciones religiosas, en una tradición que convive con expresiones culturales y familiares.
El mensaje pascual vuelve así a ocupar un lugar central: incluso en contextos marcados por la incertidumbre, la esperanza aparece como una posibilidad concreta.
Imagen: Cadena del Mar.