resiliencia
Alejandra Forlán: lanzó “Buen día, vida” en Punta del Este y conmovió al público.
La presentación se realizó en Enjoy Punta del Este, donde la autora compartió una mirada íntima sobre su historia y el proceso detrás de su primer libro.
Alejandra Forlán presentó su libro “Buen día, vida” en Enjoy Punta del Este en un encuentro que combinó testimonio, reflexión y cercanía con el público.
La actividad convocó a asistentes en un formato distendido, donde la autora profundizó en el recorrido personal que dio origen a la obra y el significado de transformar vivencias difíciles en herramientas de reconstrucción.
Durante la presentación, Forlán —psicóloga, conferencista y referente en temas de inclusión— abordó el proceso de escritura desde un lugar íntimo, relatando cómo el libro recoge pensamientos, emociones y experiencias acumuladas a lo largo de más de 30 años.
La historia no se plantea como un relato épico de superación, sino como una mirada honesta sobre la adaptación y la vida cotidiana tras un quiebre profundo.
El eje del libro está marcado por el siniestro de tránsito que sufrió a los 17 años, que le provocó una lesión medular irreversible. Sin embargo, lejos de centrarse únicamente en ese hecho, la autora propone una narrativa que incorpora vínculos, aprendizajes y nuevas formas de construir sentido.
En su intervención, Forlán explicó que gran parte del contenido nació de registros personales escritos a lo largo del tiempo, donde volcaba sensaciones y momentos difíciles.
Esa construcción íntima terminó convirtiéndose en un material que hoy busca acompañar a otras personas que atraviesan situaciones complejas.
El evento en Enjoy Punta del Este -próximamente Fasano Península- se caracterizó por un clima cercano, con diálogo abierto y reflexivo, replicando el espíritu del libro: una conversación más que una exposición formal.
La presentación se suma a otras instancias recientes en las que la autora viene difundiendo su primera obra en distintos ámbitos culturales y sociales del país.
“Buen día, vida” se posiciona como una invitación a resignificar la adversidad desde una perspectiva realista y humana.