PREVENCIÓN
Salud pública: ¿cuáles son los síntomas del Parkinson y cómo evoluciona en cada etapa?
El Ministerio de Salud Pública (MSP) advirtió que la detección temprana es vital para tratar esta patología que afecta a unos 6.000 uruguayos. Las autoridades explicaron las cinco fases de la enfermedad, que incluye más de 40 manifestaciones entre trastornos motores y cambios en el estado de ánimo.
El Ministerio de Salud Pública difundió un informe detallado sobre esta afección neurodegenerativa, la de mayor crecimiento a nivel global.
Los especialistas explicaron que la enfermedad se origina por la pérdida de neuronas que producen dopamina, lo que genera una amplia gama de síntomas que exceden al conocido temblor en reposo.
Entre los signos motores fundamentales se encuentran la bradicinesia —lentitud de movimientos voluntarios—, la rigidez muscular y la inestabilidad postural, factores que aumentan el riesgo de caídas y dificultan tareas cotidianas como levantarse de una silla o girar en la cama.
La evolución de la patología se mide habitualmente mediante la escala de Hoehn & Yahr, que identifica cinco etapas progresivas.
En la fase inicial, los síntomas suelen manifestarse en un solo lado del cuerpo y son difíciles de detectar; sin embargo, a medida que se avanza hacia la etapa media y severa, el equilibrio se ve seriamente comprometido y se pierde la independencia funcional.
El Ministerio de Salud Publica enfatizó que existen señales no motoras que suelen pasar desapercibidas, pero son indicadores tempranos clave, tales como la pérdida del olfato, el estreñimiento crónico, los cambios en el tono de voz y trastornos del sueño.
Pese a que el Parkinson no tiene cura, las autoridades sanitarias destacaron que un abordaje integral y temprano permite mantener una alta calidad de vida durante muchos años.
El Ministro y los equipos técnicos subrayaron que el tratamiento debe ser interdisciplinario, combinando medicación con apoyo psicológico y rehabilitación física.
Se recomienda realizar una consulta médica ante cambios sutiles en la escritura o la movilidad, ya que la intervención precoz es la herramienta más efectiva para ralentizar el impacto de la enfermedad en el sistema nervioso.
Fuente: ASSE/ Fundación Parkinson