INFRAESTRUCTURA

Puerto de Punta del Este: suspenden nuevos varados ante la saturación total de la guardería náutica.

La medida responde al crecimiento sostenido de la actividad marítima y a la falta de espacios disponibles en tierra. La terminal portuaria mantiene además una extensa lista de espera para embarcaciones que buscan ingresar al sistema.

La creciente demanda de servicios náuticos en Punta del Este volvió a dejar en evidencia las limitaciones de capacidad de una de las principales terminales marítimas del país.

Ante la ocupación completa de los espacios destinados al almacenamiento de embarcaciones en tierra, las autoridades resolvieron suspender temporalmente el ingreso de nuevos barcos a la guardería náutica.

La situación confirma una tendencia que se viene consolidando desde hace varios años y que alcanzó niveles inéditos durante las últimas temporadas. Actualmente, tanto las áreas de resguardo en tierra como buena parte de las amarras disponibles operan con niveles de utilización extremadamente elevados, generando una presión constante sobre la infraestructura existente.

Según información difundida por medios especializados del sector, la guardería se encuentra completamente colmada y la administración portuaria recibe de forma permanente nuevas solicitudes de propietarios que buscan un lugar para sus embarcaciones. La falta de capacidad obligó a detener los nuevos varados hasta que se liberen espacios operativos.

La problemática no es nueva. De acuerdo con registros oficiales y antecedentes recientes, el Puerto de Punta del Este dispone de una guardería con capacidad para alrededor de 300 embarcaciones y más de 500 amarras entre marinas, muelles y boyas.

Sin embargo, el crecimiento de la actividad recreativa y deportiva vinculada a la navegación ha llevado al sistema a funcionar, en reiteradas ocasiones, al límite de sus posibilidades.

Incluso antes del inicio de la última temporada estival ya se registraban niveles excepcionales de ocupación. Autoridades portuarias habían advertido que la totalidad de la guardería estaba comprometida y que una porción significativa de los atraques disponibles ya se encontraba reservada varios meses antes del verano.

El fenómeno se profundizó durante los meses de mayor movimiento turístico. En declaraciones realizadas a través de Cadena del Mar, el Jefe del Puerto de Punta del Este, Carlos Ferreira, señaló que la terminal cerró la temporada con ocupación total en sus amarras durante diciembre, enero y febrero, manteniendo además una demanda sostenida en marzo.

A esa realidad se suma una lista de espera que supera ampliamente el centenar de embarcaciones y que, según reportes del sector náutico, podría ubicarse entre 180 y más de 200 solicitudes pendientes.

La situación refleja el fuerte crecimiento que ha experimentado el principal enclave náutico del balneario, transformándose en un desafío para la gestión y expansión de sus instalaciones. 

Noticias Relacionadas: