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Paralización (CRIBA): “Más de 600 trabajadores están afectados y vamos a pelear por todos los puestos”.
Un integrante de la plantilla aseguró que la constructora dispuso la suspensión de tareas del personal vinculado al desarrollo del complejo Cipriani en el predio del ex Hotel San Rafael. Los obreros preparan una carpa, olla popular y acciones solidarias para quienes quedaron sin cobertura del seguro de desempleo. La situación estaría vinculada a las disimilitudes financieras entre la compañía de la poderosa familia Tarasido (CRIBA) de Argentina con el grupo inversor (CIPRIANI & compañía) -tal cual lo ha venido adelantando Cadena del Mar-. Mientras, desde el sector sindical, advierten sobre pagos pendientes por tareas ejecutadas durante los últimos meses. "¿Las definiciones de CRIBA y CIPRIANI habrán sido la 'excusa perfecta' para responsabilizar a los trabajadores de algo propio?", se preguntan desde altas esferas del gobierno nacional, molestos con la actitud empresarial.
La situación laboral en las obras del complejo Cipriani, que se desarrolla en el predio del ex Hotel San Rafael, en Punta del Este, sumó un nuevo capítulo hoy sábado 15 de agosto.
Una trabajadora confirmó a Cadena del Mar que la constructora CRIBA comunicó la suspensión de tareas de la plantilla que permanecía afectada al emprendimiento, escenario que, según su testimonio, alcanza a más de 600 personas.
La situación estaría vinculada a las disimilitudes financieras entre la compañía de la poderosa familia Tarasido (CRIBA) de Argentina con el grupo inversor (CIPRIANI & compañía) -tal cual lo ha venido adelantando Cadena del Mar-. Mientras, desde el sector sindical, advierten sobre pagos pendientes por tareas ejecutadas durante los últimos meses. "¿Las definiciones de CRIBA y CIPRIANI habrán sido la 'excusa perfecta' para responsabilizar a los trabajadores de algo propio?", se preguntan desde altas esferas del gobierno nacional, molestos con la actitud empresarial.
“Hoy, lamentablemente, tenemos que informar que CRIBA dio de baja a toda la plantilla que tenía trabajando hasta este momento. Son más de 600 compañeros y compañeras afectados y estamos atravesando una situación muy difícil”, afirmó.
Tras conocerse la decisión, los trabajadores realizaron una asamblea para definir los próximos pasos y resolvieron priorizar la asistencia a quienes quedarían sin posibilidad de acceder al seguro de desempleo.
“Lo primero que acordamos fue acompañar a los compañeros y compañeras que no tienen seguro de paro, ya sea porque no reúnen los aportes necesarios, por el año ventana o por alguna otra circunstancia. La empresa nos envía por suspensión de tareas y queremos organizar una campaña solidaria para ayudar principalmente a quienes quedan sin esa cobertura”, explicó.
UN CONFLICTO QUE SE PROFUNDIZÓ
La medida amplía una situación que ya venía afectando a la obra durante las últimas semanas.
CRIBA había dispuesto previamente sucesivas salidas de personal, mientras continuaban las negociaciones y contactos ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
“Primero salieron alrededor de 120 compañeros y después fueron más de 100. Tras el Consejo de Salarios entendíamos que tenían que reincorporarnos, pero eso no ocurrió”, relató.
La entrevistada sostuvo que durante las instancias desarrolladas en el MTSS quedaron expuestas diferencias comerciales y económicas entre la constructora y el grupo inversor responsable del complejo Cipriani.
“Durante bastante tiempo se habló de problemas vinculados al Consejo de Salarios y a los trabajadores, pero en el Ministerio de Trabajo quedó planteado que existe una dificultad económica entre la empresa y el inversor”, afirmó.
El emprendimiento donde se desempeñaban los obreros constituye una de las principales inversiones privadas en ejecución en Punta del Este.
El proyecto contempla la recuperación y transformación del histórico ex Hotel San Rafael, junto con nuevas torres residenciales, hotel, casino, gastronomía y servicios de alta gama asociados al complejo Cipriani Resort, Residences & Casino.
“LOS QUE TERMINAMOS PAGANDO SOMOS LOS TRABAJADORES”
Frente a la interrupción de las tareas, la trabajadora cuestionó que las consecuencias de las diferencias existentes alrededor del proyecto terminen repercutiendo directamente sobre las familias vinculadas a la construcción.
“Mientras los de arriba se pelean y buscan ponerse de acuerdo, quienes terminamos pagando los platos rotos somos los trabajadores y las trabajadoras”, expresó.
El cuerpo de delegados planteó como prioridad preservar la posibilidad de que todo el personal afectado pueda regresar cuando las obras retomen su actividad.
“Nuestra postura es seguir peleando hasta la última instancia. Queremos que todos los compañeros y compañeras que estuvieron en este centro de trabajo puedan volver cuando esto se reabra. Vamos a defender cada uno de los puestos que hoy se están perdiendo”, remarcó.
CARPA, OLLA Y ACCIONES SOLIDARIAS
Las medidas comenzarán a profundizarse desde este lunes 17 de agosto en las inmediaciones del complejo.
Los trabajadores prevén instalar una carpa y desarrollar distintas acciones para sostener el reclamo y asistir a quienes enfrenten mayores dificultades económicas durante el período de suspensión.
“Vamos a estar con la carpa, haciendo la olla y preparando tortas fritas. Vamos a permanecer acá hasta que el último compañero y compañera que hoy queda afuera pueda recuperar su puesto de trabajo”, adelantó.